Hay días que transcurren sin dejar acontecimientos dignos de ser recordados.
Una mañana tranquila, el aroma del café recién hecho, la luz que se desliza lentamente por una ventana. Alguien que saluda al cruzarse en la calle, una conversación inesperada, el rumor de la lluvia sobre los tejados.
Nada extraordinario. Nada que merezca ocupar las páginas de un diario.
Y, sin embargo, quizá sea precisamente en esos pequeños instantes donde la vida revela su verdadera grandeza.
Nos acostumbramos a esperar acontecimientos importantes, momentos decisivos, experiencias que justifiquen el paso de los años. Mientras tanto, dejamos escapar la discreta belleza de cuanto sucede a nuestro alrededor.
Tal vez algún día comprendamos que no fueron los grandes acontecimientos los que dieron sentido a nuestra existencia, sino aquellas pequeñas cosas que, por parecer eternas, apenas nos detuvimos a contemplar.
@ReverendaRoja ya dije en su momento que el portavoz de vox en el congreso con sus declaraciones sobre las pensiones ya perdio el 70% de su masa electoral pero si el trabajdo eschuchase esto perderia el 60% de la masa laboral. fin. no hay palabras
La historia no es únicamente aquello que dejamos atrás. También es una forma de comprender el presente y de hacernos preguntas sobre el futuro.
Con esa mirada nace este espacio dedicado a la historia, la política y la reflexión.
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Os invito a conocerlo.
Francia no a caido. Dicho pais sufre cada cierto tiempo esas crisis violentas. Es un hecho recurrente que sucede en Francia. Lo currioso es que salen mas reforzados como nacion cuando surge una crisis de ese tipo. En España sucede todo lo contrario, cuando sucede algo, se aprovecha politicamente y se lanzan como hienas. Asi esta dividido y adormecido.
Leo que algunos proponen tener un gran buque de guerra permanentemente frente a Ceuta.
La idea parece sencilla. Ponemos uno allí y asunto resuelto.
Pero ¿qué hacemos si mañana surge una crisis en Melilla? Naturalmente, enviamos otro.
¿Y si ocurre algo en Canarias? Otro más.
¿Y si necesitamos proteger nuestras rutas marítimas, participar en operaciones internacionales o atender una crisis en el Mediterráneo? Pues seguimos repartiendo barcos.
Al final tendremos que preguntarnos de dónde sacamos tantos buques, sus tripulaciones y los recursos necesarios para mantenerlos operativos.
Porque una cosa es desplegar la Armada según las necesidades estratégicas y otra repartir fragatas como quien coloca macetas en un balcón.
La defensa nacional necesita planificación, no una colección de barcos para cada titular de prensa.
Las campañas electorales tienen una curiosa virtud: convierten problemas que llevan años esperando soluciones en asuntos de extraordinaria urgencia.
Ahora toca Ceuta. Y conviene hablar de ella, porque lo ocurrido durante los últimos meses merece explicaciones, responsabilidades y, sobre todo, una política de Estado que vaya más allá de los discursos.
El Partido Popular y Juan Vivas elevan la presión sobre el Gobierno. Están en su derecho. Pero cabe hacerse una pregunta: ¿seguirá Ceuta ocupando el mismo espacio en sus discursos cuando termine la campaña electoral?
Y después está la propuesta de Feijóo de desplegar la Armada en sus aguas.
¿Acaso no opera ya la Armada en ese entorno? Ceuta cuenta con presencia y vigilancia naval, y durante la crisis se reforzó el dispositivo con fragatas y otros buques militares.
Si lo que se propone es aumentar ese despliegue, sería conveniente explicar con qué medios, durante cuánto tiempo, con qué objetivos y de dónde saldrían esos recursos. Porque una fragata enviada a una misión deja de estar disponible para otra.
La defensa de la soberanía nacional exige firmeza, pero también conocimiento de las capacidades militares, prudencia diplomática y continuidad estratégica.
No se trata de colocar buques frente a una costa para conseguir una fotografía impactante. Se trata de disponer de una política coherente hacia Marruecos, de proteger Ceuta y Melilla y de anticipar las crisis en lugar de reaccionar únicamente cuando estallan.
Ceuta no puede convertirse en protagonista durante unas semanas para regresar después al olvido.
Porque las campañas terminan, los titulares desaparecen y los políticos cambian de escenario.
Pero Ceuta seguirá allí. Y sus problemas también.
El ser humano tiene una curiosa habilidad para complicarse la existencia.
Pasamos buena parte de nuestra juventud deseando alcanzar aquello que todavía no tenemos. Cuando finalmente lo conseguimos, descubrimos que ya estamos pensando en otra cosa.
Corremos detrás del tiempo, llenamos nuestros días de obligaciones y aplazamos para mañana aquello que ayer considerábamos imprescindible.
Y un día cualquiera, mientras tomamos un café o contemplamos la lluvia detrás de una ventana, comprendemos que quizá la felicidad no estaba esperando al final del camino.
Tal vez nos acompañó durante años, discretamente, mientras nosotros estábamos demasiado ocupados buscándola en otra parte.
@JotaGeneracionX Estados Unidos pude tomar todas la medidas que quiera pero España pertenece al mercado único europeo y la política comercial exterior es competencia de la Unión Europea.
@KAPHAOTHA@NunezFeijoo Primero. Respeto y educaciin. Eso ya de entrada. El que no que entender eres tu porque perteneces a la generacion de sordos, mudos y ciegos
Es posible que una parte importante de su propio electorado considere que Sánchez ha agotado su ciclo político. Pero una cosa es estar desgastado y otra estar políticamente amortizado.
La política está llena de dirigentes a los que se dio por acabados antes de tiempo.
Quizá la cuestión ya no sea cuánto puede resistir Sánchez, sino cuánto tiempo puede sostenerse un proyecto político alrededor de una sola figura.
Hay personas que llegan a nuestra vida sin hacer ruido.
No anuncian su presencia ni prometen quedarse. Simplemente aparecen una tarde cualquiera, en medio de una conversación, de una casualidad o de uno de esos encuentros a los que apenas concedemos importancia.
Y, sin embargo, algo de ellas permanece.
A veces es una palabra, una mirada, una forma de reír. Otras, una conversación que vuelve a nuestra memoria muchos años después, cuando ya hemos olvidado tantas cosas que entonces parecían imprescindibles.
El tiempo se lleva los rostros de algunos recuerdos, desdibuja las voces y transforma los paisajes de nuestra existencia.
Pero hay personas que, incluso después de marcharse, siguen habitando silenciosamente algún rincón de nosotros.
Quizá porque no todos los encuentros necesitan durar toda una vida para formar parte de ella.
Qué hermosa referencia. Borges tenía esa extraordinaria capacidad de convertir el paso del tiempo en una reflexión sobre lo que perdemos sin darnos cuenta. Quizá la nostalgia sea precisamente eso: descubrir que algunas despedidas ocurrieron sin que supiéramos que eran las últimas. Gracias por recordarme ese poema.
Hay lugares donde el tiempo parece haberse quedado dormido.
Regresamos a sus calles buscando, quizá sin saberlo, el eco de unas voces, el rumor de unas tardes lejanas, la luz que entraba por las ventanas cuando la vida todavía parecía interminable.
Las piedras conservan su silencio, los árboles siguen inclinándose sobre los mismos caminos y el viento trae, por un instante, el perfume de aquellos días que creíamos eternos.
Pero ya no están todas las voces. Algunas puertas se cerraron para siempre y ciertos nombres solo encuentran refugio en la memoria.
Entonces descubrimos que no hemos regresado para contemplar lo que permanece, sino para buscar aquello que el tiempo se llevó.
Y comprendemos, con una dulzura que también duele, que a veces no sentimos nostalgia de los lugares, sino de la vida que dejamos en ellos.
@jebl_ Que recuerde este paia que paso en el 2008 con Rajoh. "las colas del hambre", un pais donde se paso hambre. Se deshauciaron a miles de personas....donde la mayor parte de las familias dependia de los abuelos ...quedaros con eso y despues no vegais llorando
ahi va otra mas. Las palabras de Abascal en estas declaraciones no son ciertas si sostiene que la economía española está siendo destruida: los datos disponibles no respaldan esa afirmación. España mantiene el crecimiento económico y un elevado nivel de empleo, aunque sigue afrontando problemas importantes.
La dificultad para acceder a la vivienda es real, pero afecta también a buena parte de Europa. Por tanto, no demuestra por sí sola un fracaso económico exclusivo de España ni puede atribuirse íntegramente al Gobierno.
Además, hay que tener en cuenta la transformación productiva que el Gobierno está impulsando con apoyo de los fondos europeos y la inversión empresarial. El avance de las renovables y la inversión pueden reforzar la competitividad y reducir la dependencia energética, aunque sus resultados industriales deben evaluarse con proyectos ejecutados, productividad y mejores salarios.
Existen riesgos, como la deuda, la inflación y el desempleo, pero hablar de “destrucción” ofrece una imagen alarmista que omite tanto el crecimiento actual como las inversiones de futuro. para que se trague con pan todas las mentiras que dicen y me remito a dato no como ellos