Donde fuiste una buena persona siempre dejarás una huella. Eso no se borra con el tiempo ni por el intento de alguien de cambiar la historia. Quién recibió tu bondad la recordará, aunque otros quieran hacerla desaparecer.
Nadie te preparó para lo que ibas a vivir. De pronto, las cosas pasaron y, cuando volteaste, ya estabas ahí, atravesando tu momento más difícil: algunos días con ansiedad, otros con tristeza, y muchos otros llorando en silencio. Pero mírate, aquí estás, lo sigues intentando a pesar de todas las batallas que has estado sanando en silencio. Te admiro por seguir adelante, sobre todo en esos días en los que no encuentras la salida. Te admiro por esa batalla que solo tú conoces. Sé amable contigo, nunca te des por vencido en ti mismo y confía en que, por más oscuro que parezca, todo estará bien. 🤍
La vida te va quitando todo de a pocos, como un carterista elegante que no deja rastro. Lo único que no pudo robarme fue la certeza de que haberte amado justificaba de sobra todo este maldito viaje.