Como una Gigante Roja, el amor a distancia se expande tanto para abrazar el vacío que termina consumiéndose por dentro. Un sentimiento tan inmenso que desafía el espacio, cuya mayor condena es arder en silencio mientras consume su propio centro. Y no estoy hablando de estrellas.
Quienes tanto sienten, nada encuentran que decir; en mudo sufrimiento, los dejan sin vivir. Su mayor condena es callar la inmensidad, sin voz se ahoga el alma en su propia tempestad.
El destino es parte de la vida, y aunque a veces los caminos se cruzan y se tuercen, las almas llenas de esperanza no entienden de tiempo, sino de sentimiento.🤎
El que sabe de amor entiende que los sentimientos no obedecen al tiempo y que se puede querer con intensidad infinita por años o no querer jamás en décadas.
Y si me toca amarte como solo las estrellas saben amar
desde lejos, en silencio, sin apagarse nunca te enviaré mis sueños cada noche al despertar y te haré mil promesas que no podré olvidar.