Pero si es que ser de derechas no es esto. He vivido muchos años en el norte de Europa, y allí ser de derechas implica ser liberal, defender por ejemplo que los impuestos desincentivan a las empresas o que las ayudas sociales fomentan la pereza, cosas con las que puedes estar más o menos de acuerdo, pero que tienen una base teórica coherente. Izquierda y derecha allí debaten con argumentos sobre esta base. Lo que nosotros tenemos en España no es una derecha que confronte a la izquierda con sus ideas, sino un grupo de dirigentes como Ayuso, cuya única estrategia política es la búsqueda constante de la provocación y la ocurrencia más estridente, ya hasta en cuestiones que cuentan con un consenso internacional abrumador, como que lo de Gaza es un genocidio que viola sistemática y masivamente el derecho internacional. Nos hemos resignado a creer que lo que tenemos en España es “la derecha”, pero en realidad ya no representa una posición ideológica frente a la izquierda, sino un espectáculo de irracionalidad continua sin proyecto político alguno. Eso no es derecha.
Esto es una derrota.
Hace 15 años, la mayoría de jóvenes tenían conciencia social y querían luchas contra las desigualdades.
Ahora solo piensan en pasta, irse a Andorra y comprarse un Rolex.
Por eso han crecido tanto estos sinvergüenzas.
Y eso, es NUESTRA culpa.
No disrespect but this 15 seconds clip made me more happy than Superman and F4 combined! Call me biased but it is what it is. Nothing can top Spider-Man
Cuando marianne dice que es típico de ella que empezó la universidad y se puso más linda y connell le responde que siempre fue hermosa muy hermosa y yo me tengo que comprar una soga atarla en el baño y colgarme porque nunca me voy a sacar esta serie de la cabeza
En día señalados le pedimos al fútbol que se posicione contra la homofobia, pero el resto del tiempo la moda es poner tweets o hacer vídeos en los que se conecta la heterosexualidad con saber de fútbol. Porque, claro, si es gay, cómo va a saber. El fútbol no es de ni para gays.
Ethan Hawke on meeting Julie Delpy:
“Meeting Julie was like meeting a character from a novel, like Anna Karenina or something. She’s a very deep person. I’d never felt so American and so dumb in my life.”