Si nos vamos acomodando y acostumbrado a las circunstancias que llegan a nuestra vida, sin reflexionar sobre ellas, puede que perdamos conciencia de la realidad y terminemos viviendo una existencia que no elegimos
madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también hice daño incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Y sigo aprendiendo