Por un momento sentí lástima por la narcodictadora, pero luego recordé que llegó al poder a costa de la sangre derramada de miles de mexicanos.
Observen su rostro. Es el de alguien que ya no puede más, que su propio cuerpo le pide descansar, que tire la toalla. Ya no puede con los reclamos de los mexicanos.
Está muerta en vida. La mera verdad, lo mejor para ella y para el país es que renuncie.
El que piense que va a ser fácil sacar a Morena por la vía democrática no puede estar más equivocado. Seamos sinceros: los delincuentes que hoy usurpan las funciones del Estado se encargaron de modificar todo el andamiaje institucional para volver casi imposible desalojarlos del poder por los mecanismos que ellos mismos controlan.
Secuestraron el INE, el Poder Judicial, el Poder Legislativo y prácticamente cualquier contrapeso que pudiera limitar sus abusos.
Ricardo Salinas dice: “Vamos a sacarlos y no va a ser bonito.”
Suscribo.
Porque ningún régimen que se sostiene mediante el control, la delincuencia, la propaganda y el miedo abandona el poder voluntariamente.
Pero recuerden algo: al final ganamos.
No todo es Coahuila. Ayer, un valiente ciudadano encaró al asesino de Manuel Bartlett en un avión rumbo a España, un viaje que muy probablemente fue pagado con dinero de nuestros impuestos.
Me encanta ver que la gente ya despertó y que cada vez dejan menos en paz a los integrantes de la narcosecta.
Que paguen, aunque sea con el señalamiento público, por el enorme daño que le han hecho a México.
Tuvieron 7 años para preparar la infraestructura y la logística del Mundial, pero como son unos corruptos ineptos, se les hizo mucho más fácil cancelar actividades laborales para los capitalinos durante el Mundial que hacer su puto trabajo.
De verdad, la narcosecta es de lo peor que le ha pasado a México.
La psicópata que tenemos sentada en la silla del águila dice que en México no hay problema alguno, que el descontento social es artificial y que las recientes demandas del pueblo no son legítimas. Prácticamente nos da a entender que vivimos en Alicia en el País de las Maravillas, según el circo mañanero del día de hoy.
De verdad, o es una mentirosa compulsiva o ya la perdimos, señores, porque que la presidenta de México diga esto en uno de los momentos más tensos de la historia del país me parece un disparate.
Dime que no tienes visa sin decirme que no tienes visa.
Adán Augusto López volvió con su cantaleta de que no da declaraciones después de que se le cuestionara si el gobierno de Estados Unidos le retiró la visa por sus presuntos nexos con el crimen organizado.
El que calla otorga dicen en mi rancho.
Cada día se acumulan más indicios de que este personaje terminará rindiendo cuentas ante la justicia. Ojalá así sea.
Así se ve el rostro de la derrota. La narcodictadora ya admite que ni siquiera sabe si podrá realizar el Fan Fest en el Zócalo ante las múltiples protestas convocadas para boicotear el Mundial y exhibir el fracaso de su gobierno.
Incluso reconoce que podría refugiarse en la mañanera para seguir desde ahí la inauguración, aterrada por la monumental abucheada que le espera si se atreve a pisar un espacio público.
Qué pequeña se ve la presidenta.
Fuerte mensaje desde el Ángel de la Independencia, a un día del Mundial. Aunque la desalmada de Palacio Nacional quiera que los olvidemos, hoy nuestros hermanos desaparecidos están más presentes que nunca.
Porque mientras el gobierno presume fiestas y espectáculos, hay miles de familias que siguen esperando respuestas.
Hasta encontrarlos. Con o sin Mundial.
Aquí banqueteamos con los maestros normalistas y les hice una pregunta: ¿qué opinan de quienes dicen que las protestas pueden esperar a que termine el Mundial?
La respuesta fue contundente:
“El Mundial pasará, pero la mierda de México seguirá ahí.”
Y sí, perdón por el susto que me pegué a medio video. Jajaja.
Le pregunté a normalistas si el gobierno de Sheinbaum estaba reprimiendo las protestas previas al Mundial. Su respuesta fue que sí, pero de manera discreta: mientras públicamente fingen estar de su lado, detrás ocurren hechos graves, como el caso del profesor que perdió un ojo durante una manifestación pacífica.
Así opera el “gobierno humanista” de la psicópata de Palacio Nacional.
Los normalistas creen capaz a la psicópata de Palacio Nacional de sacar sus complejos de Díaz Ordaz y responder con represión ante la desesperación de quedar en ridículo frente a la escena internacional por las ocho protestas convocadas para boicotear el Mundial.
Incluso advierten sobre la posibilidad de infiltraciones, grupos de choque o provocadores.
El narcorrégimen está herido, desesperado, y muchos mexicanos lo creemos capaz de cualquier cosa.
Normalistas desmienten las invenciones de la psicópata de Palacio Nacional, que en uno de sus desvaríos mañaneros acusó a los maestros de estar auspiciados por @RicardoBSalinas y de ser de derecha.
Los propios manifestantes aseguran que este gobierno llama “derecha” a cualquiera que piense diferente o se atreva a cuestionarlo.
El gobierno más “humanista” de la historia encapsuló fuera del Estadio Azteca a madres buscadoras y colectivos de personas desaparecidas que lo único que exigen es que el Estado haga su trabajo y encuentre a sus familiares.
Esta es la cara de México ante el mundo, a horas del Mundial: un narcorégimen que les da la espalda a quienes buscan a sus hijos y seres queridos. De plano, no tiene alma.
Una imagen para la historia.
Corrieron como la rata que es, y a empujones, a César Cravioto, secretario de Gobierno de la CDMX, de la manifestación pacífica de madres buscadoras y colectivos de personas desaparecidas.
Después de echarles a los granaderos, quiso llegar a “dialogar” con los manifestantes. Ya era demasiado tarde.
“Con el pueblo bien cabrones, con el narco maricones”, le gritaban los asistentes.
Así México, horas antes del Mundial: el narcorégimen empieza a resquebrajarse y ya ni sus operadores pueden caminar tranquilos entre la gente a la que traicionaron.
Policías no dejan subir al Metro a menos que tengas boleto del partido inaugural en la mano.
El gobierno que se dice de izquierda le entregó la ciudad a la FIFA. Mandó a los mexicanos a encerrarse en sus casas y hasta puso el transporte público al servicio de turistas extranjeros y de quienes pueden pagar miles de dólares por un boleto, mientras los ciudadanos que lo financian con sus impuestos son tratados como estorbo.
El boleto más barato rondaba los 2 mil dólares.
¿Cuánto creen que le haya tocado de mochada a la narcodictadora Sheinbaum para pisotear así los derechos de los mexicanos y convertirlos en ciudadanos de segunda en su propio país?
Ya llegamos al azteca, aunque el gobierno quiero esconder la realidad, no hay mejor espacio que el mundial para que el mundo sepa la verdad.
México es un narcoestado.
El gobierno más “humanista” de la historia mandó a centenares de elementos policiacos a reprimir a las madres buscadoras, mujeres cuyo único “delito” era exigir ayuda para encontrar a sus familiares desaparecidos.
Había más granaderos —de esos que supuestamente ya no existían— que aficionados afuera del estadio.
Así las cosas en la inauguración del Mundial con la psicopata de palacio nacional.
Lo que la cobarde de Sheinbaum no pudo hacer —darle la cara a los ciudadanos mexicanos—, Ricardo Salinas sí lo hizo y fue recibido entre coros de “¡presidente, presidente!”.
Uno que otro desviado vividor de Morena intentó opacar el momento gritando sandeces, pero fue ahogado por el coro de la mayoría.
Ya me imagino cómo le habría ido a la psicópata de Palacio Nacional si se hubiera sometido a la prueba del ácido: habría salido llorando esa delincuente.
Huele a presidente.