Cuánto cansancio lleva el cuerpo. Cuánta tristeza carga el alma ser venezolanos…
Estamos frustrados, agotados, llenos de impotencia… pero no estamos vencidos.
Dios, ayúdanos. Danos la fuerza que a veces sentimos que ya no tenemos. Cuida a nuestra gente, acompaña a quienes hoy buscan, esperan, lloran o resisten.
Danos luz en medio de esta oscuridad y fuerza para levantar a Venezuela de esta tragedia.
Elijan bien a su pareja porque un domingo por la mañana se disfruta desayunando juntos, no angustiada por un hombre que llegó borracho sin saber dónde ni con quién amaneció
No quiero saber nada de videntes, ni de cartas, ni el brujo, ni la pitonisa, quiero que entendamos que DIOS y nadie más que Él es quien puede llevarnos al camino correcto.
Basta de buscar respuestas en los mismos lugares donde el chavismo ha gestado su maldad.
Los venezolanos ya decidimos por el camino de la paz y debe respetarse.
El 28 de julio, millones nos expresamos con nuestros votos y ahora exigimos que se respeten los resultados. Las actas nos dan como ganadores indiscutibles y todas las instituciones están llamadas a acatar la decisión del pueblo venezolano.
A los venezolanos les pido que sigamos en paz exigiendo que se respete el resultado y se publiquen las actas. Esta victoria, que es de todos y todas, nos unirá y reconciliará como nación.
La verdad es el camino de la paz.