Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
Cuando te das cuenta de que tus castigos de niño (quedarse en casa, tomar una siesta, acostarse temprano, comer a la hora adecuada) son ahora tus objetivos como adulto
Unpopular opinion: se ha romantizado demasiado el "trabajo en equipo". Una cosa es jalar para el mismo lado por un bien común, y otra muy diferente es terminar haciendo la chamba del que no hace nada o tiene cero noción de gestionar su tiempo.