Y nunca recibí una disuclpa. No recibí un "Lo siento, te lastimé", o siquiera un "no merecías eso". Todo lo que obtuve fue silencio. Y tal vez eso dolió incluso más.
Me gusta mucho esta versión de mí mismo. Tuve que curarme mucho, llorar mucho, estar sentado solo, confundido conmigo mismo para llegar hasta aquí. Ahora soy libre, feliz, único y me siento completo.
Me chupa tanto un huevo lo material, a mi me decis que vayamos por ahí juntos a tomar mates mientras hablamos de la vida y yo te juro que con eso soy muy feliz.
Acostúmbrate a ti, a no depender de nadie, a no dar explicaciones, a escuchar tu música favorita, a salir con tus amigos, a quedarte en casa porque no tienes ganas de salir. Acostúmbrate a ti, a tus cosas, a tu vida, a la soledad y sobre todo, a no esperar nada de nadie.