Hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, las lloré, las soñé, las necesité, las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.
Estoy tomando el hábito de despertarme feliz, sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor, pero también mucho peor; solo hay que ser agradecido.
No te convengo, yo reviso conductas, actitudes, lenguaje corporal, la manera en que me hablas, cómo eres en redes, cómo eres con los demás, y me doy cuenta de detalles que los normales no
Una persona con mentalidad de víctima NUNCA asumirá la responsabilidad de que fallo, y tú siempre serás el villano de su historia mal contada.
- Vuélvelo a leer.