“Uy, esas relaciones de ahora no duran nada”. Porque son otros tiempos, ya las mujeres no le aguantamos nada a nadie. Antes las mujeres preferían una infidelidad que un divorcio. El qué dirán, estaba por encima de la felicidad. Ya las mujeres nos emancipamos de los estigmas.
El caso de Carolina Cruz con la vieja que se desmayó en el set me termina de confirmar que se han ido perdiendo las viejas tradiciones, como las de preguntar: ¿De cuánto fue el billete? cuando alguien se cae.
No hacerle a nadie lo que no queremos que nos hagan y si lo hacemos de manera consciente o inconsciente pues, nos toca asumir las consecuencias. Por lo general somos duros jueces de los otros pero, cuando nos toca, clamamos misericordia. Tratar como nos gustaría que nos trataran.
¡Dios mío qué dolor esto !
¡Qué impotencia que se me incrusta en el alma! ¿Qué hacer, Señor del cielo? Siguen matando la esperanza y no hay nadie que responda con esta infamia.