Friki de literatura de ciencia ficción ,viajero y Enfermero antes de UCI y ahora en Primaria. Coord. E.A.P. Vac. COVID19 y Subdirector ZBS Laguna-La Universidad
VACIAR LAS AGENDAS
Necesitamos agendas con menos reunionitis y más sentido.
Hay un tiempo que multiplica, uno que suma y uno que resta.
Mi artículo de @LaVanguardia para acabar el año
Feliz Navidad y que el 2024 nos acoja con salud !!
CONTRA LAS PATRIAS: EL PECADO DE NO SEGUIR AL ABANDERADO
Soy un ingenuo. Me gustaría vivir en un mundo sin fronteras ni banderas. No me interesan las patrias, sino las personas. El nacionalismo siempre me ha parecido una ideología provinciana, casposa y reaccionaria. No hay nacionalismos buenos, pues todos consideran que una línea trazada en el suelo establece distinciones entre los seres humanos. Nunca he seguido la tentación de pasear con una bandera. Todas las banderas me parecen repelentes. Siento aprecio por mi idioma y mi cultura, pero también experimento estima por otras lenguas y por otras culturas, y no entiendo que las diferencias puedan ser motivo de rivalidad o enemistad. Como García Lorca, siento que “el chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Soy hombre del mundo y hermano de todos”.
La posibilidad de un mundo sin fronteras ni banderas está muy lejos. El ser humano es un animal gregario y necesita un rebaño para sentirse seguro. No creo que la unidad de España sea algo sagrado, pero pienso que la división del Estado solo acarrearía desgracias. Una de las causas del golpe de estado del 36 fue el separatismo. En nuestros días, casi el 40% de los policías y militares votan a VOX. No creo que aceptaran la independencia de Cataluña y el País Vasco sin mover un dedo. El independentismo podría conducirnos a un escenario como el de la antigua Yugoslavia. Pensábamos que la guerra ya no acontecería en Europa, pero el conflicto de Ucrania ha demostrado que estábamos equivocados.
Al margen de eso, solo el 41% de los catalanes apoyan la independencia. El 52% prefieren que Cataluña siga formando parte del Estado. Si se celebrara un referéndum y ganara el independentismo, surgiría un país dividido e inestable, con grandes problemas de convivencia. El panorama no es muy distinto en el País Vasco. En cualquier caso, Naciones Unidas no reconoce en ninguno de los dos casos el derecho de autodeterminación, pues no hay una separación geográfica ni cultural de la metrópoli y no puede hablarse de una ocupación militar violenta, lo cual no significa que a veces no se produzcan actos de represión, como sucedió el 1 de octubre de 2017, cuando los antidisturbios utilizaron una violencia desmedida e innecesaria.
España es un estado plurinacional y necesita un nuevo marco territorial. A medio plazo, sería deseable avanzar hacia una República federal. La desafección hacia la monarquía, exacerbada por los escándalos de Juan Carlos I, no cesa de crecer y ya no es un factor de cohesión, sino de discordia. VOX y el PP, ya fundidos en una ideología involucionista y ultraliberal, exaltan la figura de Felipe VI, intentando reeditar el viejo lema “Dios, Patria, Rey”. Su proyecto de futuro es un regreso maquillado al franquismo. Sin los votos de Cataluña y el País Vasco, la ultraderecha habría ganado las elecciones del 23-J.
España necesita a Cataluña y el País Vasco. Por su riqueza, sensibilidad democrática, cultura y dinamismo económico. Sin esa aportación, España podría convertirse en un Estado fallido gobernado por el neofascismo. Mirarse el ombligo es un gesto sumamente empobrecedor e insolidario. Preocuparse solo por lo que sucede en tu marco geográfico constituye una indignidad. Todas las naciones del Estado deben trabajar conjuntamente para garantizar y ampliar derechos y libertades. El desahucio de una persona vulnerable en Bilbao es tan trágico como el desahucio de una familia con menores en Madrid o Barcelona. Lo importante son las personas, no las fronteras o las banderas.
En los años 70, existía en ETA un Frente Obrero, cuya prioridad era luchar por una sociedad más justa e igualitaria. El sector militar despreció ese objetivo, con el argumento de que la prioridad no era esa, sino la independencia de Euskal Herria. El Frente Obrero desapareció y la violencia se recrudeció. La izquierda abertzale es una fuerza legítima, pero siempre estará ensombrecida por las víctimas del terrorismo. Otegi ha reconocido que la lucha armada fue un error, una estrategia que solo ha producido dolor y descrédito. Al igual que el integrismo religioso, el nacionalismo es un monstruo que solo produce calamidades. Por desgracia, el independentismo no es autocrítico. Sus convicciones son dogmas, no principios razonados.
Sé que este texto no alterará nada, pero ojalá los nacionalistas de distinto cuño olvidaran sus mitos y se preocuparan de lo esencial: los seres humanos. Todo lo que le sucede a nuestros semejantes nos concierne. El otro no es un enemigo, sino esa alteridad que nos convoca para habitar el mundo de una forma justa, digna y solidaria.
Rafael Narbona
Desde #santander como profesional de la salud, desde la #gestionsanitaria como enfermera y fundamentalmente como persona desde el reconocimiento y el afecto, #felicidades a @Anthias67
Soledad Gallardo, nueva directora gerente del hospital de Son Llàtzer https://t.co/vbZmENsPNP
@jcbonillaperez Te busco lo que ponen los otros a sabiendas de que es falso? Todo el mundo sabe que es imposible tener un PIB del tamaño de Francia primero, por su población, Segundo por su extensión y tercero por su industria
@jcbonillaperez A ver, por eso tengo bloqueada gente como ese tricornio, como tú dices son tóxicos y buscan eso, está claro que la ministra se ha equivocado al mezclar “riqueza” con “crecimiento” ya se sabe desde principios de año que estamos por encima de esos países en cuanto a CRECIMIENTO…