Claro que septiembre amarillo importa, porque hay personas que todos los días están buscando una razón para quedarse. Y porque nunca sabemos cuando una palabra, un abrazo o simplemente estar ahí puede hacer la diferencia.
Los 2 con trabajo, viviendo juntos, hacer planes los fines de semana, tener metas a largo plazo, planear viajes, amarnos bonito, tener una familia. Está si son las metas a las que aspiro.
El odio a Argentina es tan forzado. Un país que tiene las puertas abiertas de par en par para que todos vengan, se realicen, estudien gratis carreras que en sus propios países les saldría carísimo. Cualquiera habla un ratito con un argentino y enseguida te abre las puertas de su casa y te considera un amigo. Un montón de personas LGBT de: Colombia, Venezuela, Ecuador, se vienen a vivir a Buenos Aires porque acá se sienten más libres, hay menos conservadurismo y peso religioso y hay políticas que nos protegen. En fin, están siendo muy ingratos injustificadamente con Argentina. Y si ! Lo digo yo siendo argentino, pero sino defendemos nosotros mismos a nuestra patria, nos devoran los de afuera.
Hoy uno me dijo “no me la agarro con vos, porque sos una simple empleada que cobra dos mangos y encima se come las puteadas”SI, SEÑOR EN ESE ORDEN JAJAJAAJAJAJAJA
Nunca me he ganado la lotería, pero crecí escuchando: “Yo quisiera una mamá como la tuya”. Supongo que la suerte nos llega a todos de distintas formas.