Quien me conoce sabe como es mi corazón y como son mis intenciones, seguramente habré fallado mil veces en la vida, porque soy humano, pero nunca hice nada para hacerle daño a nadie. me esfuerzo a diario para cambiar todo lo que no me gustaba de mi y con eso me quedo.
soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
Los tiempos de Dios no solo son perfectos; son justos, sabios y llegan siempre cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pediste con tanta fe.