Para mí, una de las mayores virtudes de 'Jurassic Park' —al margen de los revolucionarios efectos visuales— es la evolución de Alan Grant, que pasaba de rechazar a los niños a ser su protector.
Recordemos que el personaje de Sam Neill no era un héroe de acción al uso; no tenía unos bíceps como melones ni iba armado hasta los dientes, sino que se trataba de un paleontólogo que "solo" contaba con su ingenio y su valentía. Aun así, no dudaba en poner su vida en peligro con tal de salvar a los críos. Eran otros valores. Eran otros tiempos.
No se ha ido todavia Paraschiv y ya quieren cerrar a otro delantero rumano random. No aprenden. Hasta ahora están vinieron fichajes de rotación,era el momento de empezar a traer jugadores diferenciales. Me parece, a priori, otra broma más. ¿Dónde está el dinero Pachuca?
Acaba de dar las gracias al Rayo por comprar a Alemao y confiar en él?
Pero que dice? Acaso sabe lo que pasó este año con el Rayo?
Está loco. O borracho. O todo a la vez
Esade (escuela privada de negocios carísima y con ratios bajísimas) publica un estudio sobre la ineficacia de bajar las ratios en plena huelga educativa. Qué casualidad, ¿no?
Villamil nunca puede ser embajador del oviedismo. En 2003 denunció al Real Oviedo y puso palos en las ruedas de nuestro club. Defendió a una plantilla que casi acaba con nosotros y a quienes después se fueron al ACF.
Por respeto a los que sí dimos la cara en 2003: fuera del club
me gustaría veros en una clase a 30º con 27 niños de 9 años, 1 con TEA, otro con TDAH, dos con padres divorciados y otros 3 que no entienden el idioma, ibais a coger la baja a las dos horas no tengo ninguna duda
¿Hay algún sector (público) al que se trate peor y se quiera desprestigiar más que la educación? Constantes ataques a los profesores, reacciones en contra (como esta) a cualquier posible mejora...
Sangalli defendió la camiseta del Oviedo como se debe, pero al irse, se dejó llevar por el antioviedismo de Santander y solo tuvo inquina hacia el club y la afición sin haberle hecho nada a él. Viene bien para darnos cuenta de que no se debe despedir con ovaciones a cualquiera.