— Salarios de los 340 Alcaldes de Guatemala
El alcalde mejor pagado de Guatemala no es el de la capital. No es el de Mixco. No es el de Escuintla.
Revisamos los salarios de los 340 alcaldes. Hilo. 🧵👇
@CesarTanchez Confirmo! Sí funciona, nosotros recibimos del extranjero un paquete super importante y todo muy bien! 100 puntos! De esas experiencias que te asombran, para bien.
Si no estoy mal, la persona a cargo antes era de El Correo
🚨 La PGN exige separar a la jueza Abelina Cruz del #CasoLibramientoDeChimaltenango por su evidente parcialidad 🚫. Cruz, conocida por proteger a corruptos, sigue manchando la justicia en Guatemala 🇬🇹. ¡Basta de impunidad y jueces cómplices!
Sigo haciendo el amable recordatorio que en este lugar en Antigua (casa amarilla frente a Dunkin Donuts) les dicen algo tipo: “ay es que ustedes andan en familia, ¿verdad? Vengan conmigo y les voy a dar un recuerdito”
Y les hacen una foto que creen va a ser gratis y resultan cobrándoles hasta Q250 si se dejan. Estando de visitante, ya con intimidación y todo, muchos pagan.
Eviten el lugar, nada es gratis en esta vida hombre.
Leticia fue mi alumna en la escuela "Justo Sierra", en plena sierra. Tenía once años de edad.
Once años conociendo las carencias y la mugre de la vida.
Siempre con la misma ropa, heredada por una tradicional necesidad familiar.
Once años batallando con los bichos de día y de noche.
Con una nariz que como vela escurría todo el tiempo.
Con el pelo largo y descolorido sirviendo de tobogán a los piojos.
Aun así, era de las primeras en llegar a la escuela.
Tal vez iba por los momentos necesarios para soñar que era lo que no; aunque enfrentara el rechazo y el asco de los demás.
No dieron la oportunidad para demostrar qué tan inteligente era: el repudio fue lo que Leticia conoció.
Me desconcertaba el hecho de ver que algunos varones con características semejantes a las de Leticia eran aceptados por el resto de las niñas y los niños, pero no ocurría lo mismo con Leticia y las niñas.
A mí solo se me ocurría hacer recomendaciones que nunca fueron atendidas.
En ese tiempo me preguntaba:
¿De qué sirve leer cuentos a esos niños que no han comido?;
¿serviría de algo alimentarlos con fantasías?
Yo creía que sí, pero no sabía hasta dónde.
Constantemente les brindaba relatos, sobre todo en la mágica hora de lecturas, dos veces por semana.
Un día conté "La Cenicienta" y cuando llegué a la parte en que el hada madrina transformó a la jovencita andrajosa en una bella señorita de vestido vaporoso y zapatillas de cristal, Leticia aplaudió frenéticamente el milagro realizado.
Había una súplica en su rostro que provocó la burla de los que no tenían la misma capacidad ni la misma necesidad de soñar.
Esta vez hubo recomendaciones y regaños.
En otra ocasión, pregunté a mis alumnas y alumnos: ¿qué quieren ser cuando sean grandes?
Y el cofre de sus deseos se abrió ante mí: alguien quería ser astronauta, aunque al pueblo ni el autobús llegaba; otros querían ser maestros, artistas o soldados.
Cuando le tocó el turno a Leticia, se levantó y con voz firme dijo:
"¡Yo quiero ser doctora!"
y una carcajada insolente se escuchó en el salón.
Apenada, se deslizó en su banca invocando al hada madrina que no llegó.
Mi labor en esa escuela terminó junto con el año escolar.
La vida siguió su curso.
Después de quince años, regresé por esos rumbos, ya con mi nombramiento de base.
Hasta entonces encontré algunas respuestas y otras preguntas.
Las buenas noticias me abordaron en autobús, antes de llegar al crucero donde transbordan los pasajeros que van al otro poblado.
Llegaron en la presencia de una señorita vestida de blanco.
-¡Usted es el maestro Víctor Manuel!..., usted
fue mi maestro! me dijo sorprendida y sonriente.
El que podía encantar serpientes con las historias que contaba.
Halagado, contesté:
_ Ese mero soy yo.
_¿No me recuerda, maestro?
_ Preguntó, y continuó diciendo con la misma voz firme de otro tiempo- yo soy Leticia ... y soy doctora ...
Mis recuerdos se atropellaban para reconstruir la imagen de aquella chiquilla que en otro tiempo nadie quería tener cerca.
Se bajó en el crucero dejando, como La Cenicienta, la huella de sus zapatillas en el estribo del autobús...
Y a mí con mil preguntas.
Todavía alcanzó a decirme: - Trabajo en Parral... búsqueme en la clínica tal... y se fue...
Un día fui a la clínica que me dijo y no la encontré.
No la conocían ni la enfermera ni el
conserje.
¡Era demasiada belleza para ser verdad!
"Los cuentos son bellos pero no dejan de ser cuentos", me lamentaba.
Arrepentido de haber ido, y casi derrotado, encontré a la directora de la clínica y hablé con ella.
Lo que me dijo, revivió mi fe en la gente y en la literatura:
_ La doctora Leticia trabajaba aquí
_ me contó
Es muy humana y tiene mucho amor por los pacientes, sobre todo con los más necesitados.
_ Esa es la persona que yo busco así grité.
_ Pero ya no está con nosotros, dijo la directora.
_¿Se murió? _ Pregunté ansioso.
_NO, COMO CREE, La doctora Leticia solicitó una beca para especializarse y la ganó... Ahora está en Italia. Leticia sigue aprendiendo más y enseñando
🚨🚨 Urgente Guatemala 🚨🚨
La Ministra de ambiente para andar jodiendo a los Recolectores de basura es buena, pero miren está catástrofe a nuestro único y bello lago de Atitlán le quedan pocos años de Vida ..luego será un pantano de inmundicia. @pattyo502 Soluciones ya.
Escondido como rata 🐀 vergüenza de fiscalucho!!!! Ni Giammattei, ni Miguel Martinez, ni Sinibaldi, ni Baldizon harán algo por él......solo lo usaron porque en su momento les sirve.
@lahoragt Por la gran!!!! Que los pongan a todos a TODOS en un vuelo solo de ida y los saquen de Guatemala, no es casualidad que los han expulsado de tantos países. Quieren su comida especial? Listo vaya a su país y prepare sus alimentos, con sus recursos
@DONVITO11@jorgeramosnews@lopezobrador_@nytimes Pregunta señor "empresario" (que vendas pepitas es ser empresario felicidades) nos podría ilustrar con los beneficios de que el KK's este en el poder, te ayudo:
Gasolina a 10 pesos
Cero secuestros de empresarios
Salud como Dinamarca
Cero impunidad
Cero violencia y drogas