No, pendejo. Que le quiten la visa a Andrés Manuel López Beltrán no es “intervencionismo extranjero” ni un “atentado contra la soberanía”. Es un país ejerciendo su derecho a decidir a quién deja entrar a su territorio y a quién no.
Y resulta que estamos hablando de un señor que pasó de ser el hijo mantenido del presidente a moverse entre lujos y una riqueza bastante difícil de explicar, mientras sobre él y su círculo pesan señalamientos gravísimos por presunto enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y vínculos con el huachicol.
México puede decidir quién entra a México.
Estados Unidos puede decidir quién entra a Estados Unidos.
Soberanía también es eso. Aunque solo les guste cuando la ejerce Morena.
La visa de Estados Unidos no es un derecho. Es un beneficio migratorio que ese país puede otorgar o retirar a su discreción. Lo verdaderamente revelador de la carta de Andy López Beltrán es la prepotencia que destila: exige explicaciones a Trump y le pide que despida a Marco Rubio y Christopher Landau. No sé de qué privilegio cree que goza López Beltrán, pero una visa estadounidense claramente ya no es uno de ellos.
Memote Martínez:
- No tiene tatuajes
- No tiene peinados exóticos
- No tiene autos llamativos
- No tiene una actitud negativa
- No tiene polémicas
Simplemente es malísimo.