Ustedes me ven rudo, pero alguna vez alguien me hicieron dudar si me gustan mis piercings y pensé en quitarme todo.
Gracias a Dios que la que se quitó fue ella.
Porque nadie habla de lo agridulce que es un cumpleaños, te das cuenta que las personas no están. Toda la vida y solo te quedan los recuerdo que plasman en tu muro de Facebook o en tus mensajes