Dijo una vez Rosalía: "Un día dejas de temer perder a las personas, dejas de temer empezar de nuevo. Te vuelves adicta a tu paz, a tu tranquilidad. Aunque la soledad duela y los comienzos sean difíciles, comprendes que siempre debes ir primero. Porque por nadie vale la pena apagarse, romperse o perderse. Aprendes que tu luz es solo tuya, y nadie más debería opacarla".