Aún te sigo dedicando atardeceres.
Aún encuentro tus ojos cada vez que veo el sol.
Nunca fui buena con las palabras, ni tan cursi como me habría gustado ser, pero sé cuánto te gustaba escucharlas.
Quizá pronto me olvides. Espero que sepas que hay alguien que sigue pensando en ti.