Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia. Pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie. Puedo darte el mundo incluso cuando el mío se está desmoronando.
Me dijeron que soy la peor mujer del mundo y me reí y les di la razón, porque nadie en su sano juicio, cuida, espera, aguanta y perdona como yo lo hago. Así que si, soy la peor
No te está siendo infiel… pero tampoco se está esforzando. Nada de iniciativa, ni planes, ni ganas de cuidar la chispa, salvo que tú la pidas. Y de eso casi no se habla: el descuido puede vaciar el amor tan rápido como una traición. Cuando alguien se acostumbra a dar lo mínimo pero igual exige tu lealtad, el corazón empieza a pasar factura. El amor no se rompe solo por engaños, también se apaga por sentirse ignorado.
Todo el mundo habla de cómo distanciarse de algunas personas es lo más sano, pero nadie habla del dolor que provoca tener que mantenerse firme en esa decisión, que no es lo que quieres, sino lo que necesitas...
la diferencia entre tú y yo es que yo búsque la manera de perdonarte sin siquiera haberte escuchado decir “perdón “, y tú solo buscaste sentirte menos culpable justificando lo sucedido. así que no, no somos iguales