Voy a hacer mi reflexión final del día en base a lo que vi hoy.
Hace unos meses (o semanas), en medio del desánimo general analizábamos que la situación del peronismo era peor que en otros momentos de la historia porque siempre las agresiones habían sido externas (golpes de estado, proscripciones, fusilamientos, desaparecidos, etc), en cambio ahora nos enfrentábamos a algo nuevo, a que el descrédito como movimiento viniera de una culpa propia: la de haber decepcionado a la gente.
No había estrategia, no había narrativa con la que volver a convocar, no había conducción clara y no había unidad ni entre los que siempre se reconocieron como semejantes.
Uno de los síntomas de eso era que el cántico tradicional durante el macrismo de "vamos a volver" ya no se escuchaba. Las consignas eran contra Milei pero sin un horizonte al cual caminar más allá de la resistencia.
La figura de Cristina había bajado de los cielos para meterse en el barro terrenal de una interna con su ex-protegido que los desgastaba mucho a los dos y nadie terminaba de entender.
Los potenciales votantes del peronismo se estaban quedando los domingos electorales en sus casas y el espacio sufre este año derrota tras derrota y papelón tras papelón en comicios provinciales.
Un peronismo desmovilizado, desimplicado, desunido y descontento. Hoy revivió.
Volvió la agresión externa: una proscripción con el inminente arresto de la líder política más importante del siglo y, con eso, volvió la masividad.
La figura de ella vuelve a elevarse y a contener a todos. Unidad entre los propios y apoyos hasta de algunos ajenos. Cero margen para la boludez en la que se había convertido la discusión interna.
Volvió el "vamos a volver", hoy se escuchó durante toda la tarde. Es el regreso de un objetivo común para el pueblo peronista que, otra vez, va a esperar la palabra y la conducción de la líder proscripta. Como con Perón.
En la escena más desagradable y temida de los últimos años, la de Cristina presa, aparece un regalo: el de Cristina bailando en el balcón del departamento en el que cumplirá su arresto y sonriendo. Cristina mostrando, una vez más, lo dispuesta que está a aceptar su lugar en la historia, y eso irradia hacia abajo. Es Cristina dando esperanzas.
Ahora va a ser cosa de que esas esperanzas y esas bases movilizadas sean gestionadas de manera inteligente. Pero el peronismo volvió a encontrar el rumbo hacia su propia recuperación.
Un regalo involuntario de quienes, una vez más y como tantas veces en la historia, aportan su cuota de odio y destrucción para generar el efecto contrario: el de alimentar el mito del peronismo como el héroe colectivo y popular.
Buenas noches.
🤩 LALI ESPÓSITO FUE A VER A MORIA Y HABLÓ DE TODO
💬 "Hace un año y pico que convivimos con Pedro pero no hablamos de casamiento"
💬 "Ricardo Darín fue muy claro. Me resulta bizarro el debate"
💬 "Hay una intolerancia general de todos con todos"
💬 "Me parece mal que alguien no pueda opinar"
Cc #LAM en América TV 📺 @elejercitodelam@AngeldebritoOk
Feliz cumpleaños ángel de mi vida!
Que todo te sea dado
Que todo se te brinde
Que la vida te regale más amor, más luces y más amor y más amor y más amor…
Te amo sin fin
F
Acabo de leer tu largo posteo de anoche, Milei.
Para hacerla corta. Tu disculpa culposa, además de ridícula, sobre las metáforas y no sé qué otra cosa más, no era necesaria. Siempre tomo las cosas como de quien viene. En tu caso, el de una persona que presenta una fuerte y sintomática disociación entre lo que hace y dice; y los efectos que sus palabras y sus medidas de gobierno provocan en la vida cotidiana de millones de argentinos.
Expresiones tales como “los salarios y las jubilaciones le vienen ganando a la inflación” o “de ahora en adelante sólo vamos a tener buenas noticias” vertidas en el mismo programa del clavo, el cajón y Cristina adentro; son reveladoras del diagnóstico: no hacerse cargo de nada.
La verdad de la milanesa es que en la Argentina que estás armando, los únicos que tienen ganancia extraordinarias aseguradas son los sectores financieros y los vinculados a la energía. Cuando les termines de hacer el trabajo sucio de destrucción del Estado, de lo público y de precarizar el trabajo, los que hoy te aplauden en los coloquios cuando puteás a un muerto, te van a soltar la mano y te van a descartar como se hace con esos adminículos que sólo se pueden usar una vez (¿ves? Eso sí que es una metáfora). ¿O no te diste cuenta el título que te pusieron en el coloquio al que fuiste a putear? (60º Coloquio de IDEA: “Si no es ahora, cuando”).
Yo no quiero que le vaya mal a mi país. El 27 de abril te dije, desde Quilmes, que el área de energía estaba mal. Pataleaste pero al final tuviste que echar al responsable del área y te la terminó manoteando Macri. En fin…
En cuanto a tu consabida monserga sobre los Gobiernos en los que fui Presidenta (no pretenderás hacerme cargo de las medidas de Alberto. Vos mejor que nadie sabés que la lapicera la tiene el Presidente y sino, preguntale a Villarruel), te aclaro que me eligieron 2 veces Presidenta sin que nadie me “prestara” los votos. Vos y Macri son los únicos presidentes que fueron elegidos por balotaje.
Cuando terminé mi segundo mandato (después de lograr la reelección en primera vuelta con el 55% de los votos), nos despidió una Plaza de Mayo desbordada en un acto único en nuestra historia. Habíamos duplicado la clase media, esa que vos estás haciendo desaparecer (y eso no es una metáfora). A los argentinos el sueldo les alcanzaba y hasta podían ahorrar. Habíamos desendeudado el país, reestructurando y pagando la deuda que otros habían defaulteado y hasta cancelado la deuda con el FMI. Al 9 de diciembre de 2015 el Riesgo País era la mitad del que tenemos hoy en día.
Pero entonces ¿quién llegó? Toto Caputo (tu actual ministro) y Macri, que volvieron a endeudar la Argentina y terminaron trayendo nuevamente al FMI con un préstamo inédito de 57 mil millones de dólares. La realidad es la única verdad.
Que la cuenten como quieran, pero eso es lo que pasó y es lo que nunca me van a perdonar.
Sé que hoy es tu cumpleaños número 54. Que termines bien el día, Milei.
Entiendo el juicio y prejuicio que genera la modita de los canales de streaming. Yo siempre fui asi con las moditas. Hacemos programas diarios y hablamos pelotucedes, a veces derrapamos, a veces hacemos pendejadas. Pero les cuento algo, denme un minuto desinteresado. (Abro hilo)