Me siento de la verga, ojalá sea la falta de sueño y no el vacío en el pecho que me persigue desde los 12 años, que me hace sentir que no pertenezco a ningún lugar.
Yo no se que es lo que tengo que aprender la verdad, cansada de tanta introspección, por eso es que no salgo de mi casa, para luego no volver con el rabo entre las patas a chillarle a mi mamá
Hace mucho no lloraba tanto, y es que no importa cuantas veces se repita la historia, siempre vuelvo a sentirme igual de chiquita y desechada, y que siempre es de personas que no espero, en las situaciones que menos lo espero