El fin fui a una fiesta familiar a Guadalajara y las señoras invitadas estaban sorprendidísimas y preocupadísimas de que todavía no tuviera hijos.
Respiraron con alivio cuando les dije que, por lo menos, ya vivo con mi novio.
pregúntenles a sus mamás cuántas pechugas de pollo necesito comprar para unas cincuenta tostadas de tinga.
confío en ellas más que en google o chatgpt. esos dos cabrones jamás han alimentado a quince personas
Comparto la regla de que en el fútbol, y en la vida, SIEMPRE hay que apoyar a otros países latinoamericanos, y MÁS cuando se enfrentan a potencias europeas, PERO…
¿Qué hacer si el país latino en cuestión RECHAZA su latinidad, se cree europeo y desprecia a sus vecinos latinos?
Si cuando te das cuenta de esto no piensas «wow, realmente tenemos que reforzar el sistema educativo» sino «quitémosle el voto a esa gente», sin lugar a dudas eres parte del problema.
Amigos de chivas, cruzazul, pumas, toluca, regios y demás: sé que a partir de mañana volveremos a odiarnos. Volverá la normalidad del desprecio. Y lo entiendo. Lo comparto.
Pero ha sido un privilegio apoyar juntos a esta Selección.
Yo jamás olvidaré el mundial del Piojo. A Lira, el mejor 5 del planeta. A Gallardo, indomable. La seguridad de Rangel. De Johan y Montes. El gol de Romo. El sueño que es Mora. La realidad que es Bryan. El corazón de Santi. La alegría de la Hormiga.
Desde lo más profundo de mi americanismo, gracias a todos.
Nadie es México. Porque todos lo somos.