En mi función de Joker me tocó a un lado un guey perfecto. Empezando los cortos y durante toda la pelicula no se movió, no hizo ni un ruido y no comió nada, voltee a verlo un par de veces a ver si ni estaba dormido, pero no, atención 100% a la pantalla. Quiero invitarlo a todo.
No sabíamos cuánto nos
queríamos los dos,
hasta que nos quedamos
el uno sin el otro.
Hasta que nos empezamos
a echar de menos.
No sabía, al menos yo,
cuánto te iba a extrañar ni cuánto
te iba a estar queriendo ahora.
Y de que manera.