A los diez años y medio, las FARC me arrebataron la infancia. La brutalidad comenzó cuando implantaron en mi cuerpo de niña una T de cobre: me desgarraron el útero y, con él, me desgarraron el alma. 🥹🥹
Apenas ocho días después, débil y sumida en el dolor enferma ardiendo en fiebre , fui víctima del primer abuso sexual más cruel y doloroso que marcó mi vida para siempre. Rompieron mi cuerpo, me fracturaron los diente a golpes y me dejaron marcas que aún habitan en mí 😭. Con solo once años, mi dignidad humana fue reducida a nada.
Como la mía, hay miles de historias de niñas y niños en Colombia. Por eso le pregunto a la representante @smilelalis y a la influencer @macafolla : ¿De verdad creen que la tragedia que vivimos miles de niños y niñas, a quienes nos robaron la infancia, la libertad y la vida, merece convertirse en motivo de burla, de comedia y de revictimización? Lo más indignante es que este crimen no pertenece al pasado: el reclutamiento infantil sigue ocurriendo en Colombia. Reírse de este horror es burlarse del dolor de miles de sobrevivientes y de los niños que aún hoy siguen siendo víctimas.
Señor @GuillermoReyGo ella era Chloe. Sabía que por culpa de la pólvora de anoche en su casa, cuyo estruendo se sintió en toda la vereda, falleció de un infarto? Lo va a seguir haciendo mientras se va para Suecia?