Mbappé y Haaland. El primero un tipo que habla abiertamente de política, que tuvo una novia trans y le importó poco el código de machos del fútbol. El segundo vive hablando de la mamá, de su novia de toda la vida, con un lado sensible muy manifiesto que busca romper constantemente la tradición. Hay una nueva configuración de ídolos, de tipos de ídolos y me fascina.