no puedo parar de pensar en cómo la opinión popular trataría los sanfermines si fueran en andalucía……. 😭😭😭 fiestas en honor a un obispo y con toros???? aquí no hay ni incultura ni fanatismo religioso ni atraso…….
@israelloranca Creo que nuestras opciones si llegamos a semis contra ellos pasa por no dejarles correr. Creando no les veo tan peligrosos. Amasar mucho balón.
No sois conscientes del asco que me da la FIFA, pero aquí va un texto corto para que os hagáis una idea.
Han modificado el Mundial con unas "pausas de hidratación" que solo sirven para recaudar más dinero y han alterado la dinámica de los partidos
Han maltratado a Irán con un trato desigual durante todo el torneo, donde debían entrar y salir cada día que jugaban en Estados Unidos.
Han permitido la expulsión del mejor árbitro africano, Omar Artan, por supuestos vínculos terroristas no demostrados.
Han limitado el papel de México y Canadá en el Mundial con solo 13 partidos en sus países por los 78 de Estados Unidos.
Han convertido el fútbol en un producto de lujo con unos precios vergonzosos.
Han aumentado el número de equipos para disparar sus ingresos por derechos televisivos, no por el espectáculo, la calidad o por dar más oportunidades.
Han destrozado el Mundial de 2030 con partidos en 7 países de 3 continentes distintos.
A mí no me importa que los equipos peguen y hagan el cerdo. Es respetable, lo que tiene que hacer el árbitro es castigar en consecuencia. Ahora bien, lo que no pueden ser es ir de cancherito y luego tener la polla tan pequeña para ponerte a llorar porque no te dan la mano.
@RaulSpinola Está muy bien, pero esa profesión lleva años faltando el respeto continuamente a los profesionales. A veces lo maquillan con la palabra “información”, pero tampoco se disculpan cuando están equivocados.
Llevo viendo fútbol desde que tengo uso de razón, +40 años, y siempre la misma basura con los sudamericanos… con la honrosa excepción del fútbol brasileño… no, no es ser “canchero”, no es intensidad, no es “huevos”, no es pasión, ni darlo todo… es pura violencia, es frustración, es agresividad, es maldad disfrazada de competitividad. Es incapacidad para competir sin perder el control. A esto además se añade la escandalosa vara de medir de los arbitrajes y la FIFA. Llevamos demasiadas décadas blanqueándolo y normalizándolo, desear que ninguno equipo suramericano (en especial Argentina), con la excepción de Brasil, gane jamás nada es el lado correcto de la historia del fútbol.