Sigan los gestos de Bullrich. No puede disimular el nivel de incomodidad que vive, porque sabe que está rompiendo un espacio político atravesando el límite de lo ético y lo moral como nunca antes había ocurrido en un proceso eleccionario.
Nadie en su sano juicio los elegiría.
Y un día Javier Milei no habló de casta, sino que la invitó a formar parte del espacio para derrotar a la otra casta.
No tardó ni 24hs es bajarse la tanga con quienes hasta ayer los trataba de parásitos.
Cada vez que decidas elegirte te van a tratar de egoísta y eso te va a hacer sentir una culpa gigante, porque a base de culpa somos criados. Es tu señal de seguir por donde venís, a pesar de que sientas que la culpa te morfa. Elegirse no es egoísta, es autocuidado.