amo ese momento en el que estoy con mi gato y que estoy haciendole cariños y el a mi, me ronronea, me amasa y de pronto decide que es demasiada felicidad y me pega una mordida nomás para recordarme que amar también es sufrir.
Les recomiendo que compartan la vida con alguien empalagoso y cariñoso, la vida es corta para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera una obligación
le compré su primer rascador al gato y lo estuve rascando yo para mostrarle que era para eso porque tener un gato es un ritual de humillación constante
un día, tu mascota se irá, y te darás cuenta de que la parte más afortunada de tu vida fue ser amado por una pequeña criatura que pensó que tú eras su hogar.