Me iba a sentir mal, pero me acordé que soy la mujer que puede andar en la fiesta, pero también es responsable, trabajadora, independiente, educada, me compro mis propias cosas, soy ambiciosa, se lo que quiero, no lleno vacíos con personas innecesarias y sé
estar sola.
Honestamente no tengo ganas de sanar a nadie, ni de enseñarles cómo tratarme, mucho menos de pedir cosas o que me entiendan. Cada quien da lo que le nace o hace de corazón, por ahora en mi vida solo quiero tranquilidad y estabilidad.