Va a llegar un momento en el que no habrá vuelta atrás.
Un señor increpa a los guardias y les grita:
“Para echarnos plomo y coñazos sí”
El repudio hacia los militares es cada vez mayor.
Cuando salian 20 estudiantes a protestar por sus derechos, al rato ya llegaban 200 militares y 400 colectivos para reprimirlos en 5 minutos.
Ahora en una de las tragedias más graves de la historia de Venezuela llevan más de 24 horas sin ni siquiera aparecer.