como mejora la vida cuando estás enganchado con un libro. pase lo que pase en el día, sabés que hay media horita al menos (ojalá siempre más) en la que vas a poder desconectarte de todo y enfrascarte en la lectura.
A veces la vida se siente como cuando Virginia Woolf escribió: “Estoy abrumada por cosas sobre las que debería haber escrito y nunca he encontrado las palabras adecuadas.”
Leer clásicos es fascinante. Son cientos de páginas en las que te preguntas por qué es una obra maestra y luego una sola frase te patea el cerebro para siempre.