Todavía no estoy donde quiero, pero miro atrás y definitivamente no estoy en el mismo lugar que ayer.
Estoy avanzando cada día, siempre admirándome como mujer, como persona. Porque yo siempre pude, puedo y podré.
“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.
Me reencontré con amigas de la uni con las que llevaba meseeeeeeees sin vernos ni hablarnos, y qué bonito se siente saber que nuestra amistad sigue intacta 💖