Una cuenta de X en redes sociales acaba de publicar un artículo que le está dando la vuelta al mundo y trata sobre el porqué toda la gente le tiene tanto resentimiento a Messi sin sentido alguno. El texto es demasiado largo. Pero los puntos principales son los siguientes:
-El fútbol es una de las pocas cosas que están documentadas casi a la perfección. Hay veinte años de partidos, entrevistas y videos disponibles en internet. Casi cualquier afirmación que haga alguien puede verificarse en menos de un minuto. Y, aun así, la narrativa venció a la evidencia.
-Eso es lo que lo hace tan interesante. Si la opinión pública puede cambiar de forma tan drástica alrededor de, probablemente, el futbolista mejor documentado de la historia, imagina lo mucho más fácil que resulta hacerlo en ámbitos donde la mayoría de las personas no puede verificar nada por sí misma: la política, los mercados o incluso la salud. En esos casos, normalmente dependes de la versión de los hechos de otra persona.
-En diciembre de 2022, todo el planeta celebró que Messi levantara la Copa del Mundo. Este verano, todo el mundo lo está llamando tramposo y villano (sobre todo personas que nunca ven fútbol y adolescentes).
-Los algoritmos detrás de las redes sociales presentan a Messi como villano, esto porque funcionan mejor que los que antes lo mostraban como una leyenda.
-Estas cosas rara vez comienzan con una mentira descarada. Normalmente empiezan con algo real: una falta sin mostrar la jugada previa, una decisión arbitral sin la repetición que la explica o un clip técnicamente correcto, pero al que le falta el contexto suficiente como para contar una historia completamente distinta.
-Luego el algoritmo toma el control. Miles de versiones compiten por la atención; las que generan más interacción sobreviven y todo lo demás desaparece. Después de un tiempo, los clips que sobreviven dejan de sentirse como momentos aislados y empiezan a convertirse en temas de conversación. Finalmente, se convierten en “conocimiento común”.
-Personas que no podían nombrar ni a un solo mediocampista de una selección…de repente empezaron a tenerle resentimiento a Messi.
-Un estudio del MIT analizó alrededor de 126,000 afirmaciones compartidas por aproximadamente 3 millones de personas en redes sociales durante un periodo de once años. En todas las categorías estudiadas, las historias falsas se difundieron más lejos, más rápido, con mayor profundidad y de forma más amplia que las verdaderas. En promedio, la verdad tardó unas seis veces más en llegar a 1,500 personas, mientras que las falsedades tenían un 70 % más de probabilidades de ser compartidas.
-No es difícil entender por qué. La indignación, el conflicto y la sorpresa captan mucho mejor la atención que las noticias reales.
-También no olvidemos lo que es financiado. Gran parte de lo que parece contenido espontáneo de aficionados en realidad no es espontáneo.
-En 1922, Walter Lippmann argumentó en Public Opinion que las personas no responden directamente a la realidad, sino a las “imágenes que tienen en la cabeza”. Él escribía sobre los periódicos. Hoy, esas imágenes son clips de quince segundos seleccionados por algoritmos.
-Los psicólogos llaman a parte de este fenómeno el efecto de verdad ilusoria, uno de los hallazgos más consistentemente replicados en la psicología. Los estudios han demostrado que el simple hecho de ver una afirmación una sola vez hace que las personas sean más propensas a considerarla verdadera más adelante, incluso si es falsa. El efecto puede durar días, sobrevive incluso a las etiquetas de verificación de datos y aparece aun cuando la afirmación contradice algo que las personas ya saben.
Una cuenta de X en redes sociales acaba de publicar un artículo que le está dando la vuelta al mundo y trata sobre el porqué toda la gente le tiene tanto resentimiento a Messi sin sentido alguno. El texto es demasiado largo. Pero los puntos principales son los siguientes:
-El fútbol es una de las pocas cosas que están documentadas casi a la perfección. Hay veinte años de partidos, entrevistas y videos disponibles en internet. Casi cualquier afirmación que haga alguien puede verificarse en menos de un minuto. Y, aun así, la narrativa venció a la evidencia.
-Eso es lo que lo hace tan interesante. Si la opinión pública puede cambiar de forma tan drástica alrededor de, probablemente, el futbolista mejor documentado de la historia, imagina lo mucho más fácil que resulta hacerlo en ámbitos donde la mayoría de las personas no puede verificar nada por sí misma: la política, los mercados o incluso la salud. En esos casos, normalmente dependes de la versión de los hechos de otra persona.
-En diciembre de 2022, todo el planeta celebró que Messi levantara la Copa del Mundo. Este verano, todo el mundo lo está llamando tramposo y villano (sobre todo personas que nunca ven fútbol y adolescentes).
-Los algoritmos detrás de las redes sociales presentan a Messi como villano, esto porque funcionan mejor que los que antes lo mostraban como una leyenda.
-Estas cosas rara vez comienzan con una mentira descarada. Normalmente empiezan con algo real: una falta sin mostrar la jugada previa, una decisión arbitral sin la repetición que la explica o un clip técnicamente correcto, pero al que le falta el contexto suficiente como para contar una historia completamente distinta.
-Luego el algoritmo toma el control. Miles de versiones compiten por la atención; las que generan más interacción sobreviven y todo lo demás desaparece. Después de un tiempo, los clips que sobreviven dejan de sentirse como momentos aislados y empiezan a convertirse en temas de conversación. Finalmente, se convierten en “conocimiento común”.
-Personas que no podían nombrar ni a un solo mediocampista de una selección…de repente empezaron a tenerle resentimiento a Messi.
-Un estudio del MIT analizó alrededor de 126,000 afirmaciones compartidas por aproximadamente 3 millones de personas en redes sociales durante un periodo de once años. En todas las categorías estudiadas, las historias falsas se difundieron más lejos, más rápido, con mayor profundidad y de forma más amplia que las verdaderas. En promedio, la verdad tardó unas seis veces más en llegar a 1,500 personas, mientras que las falsedades tenían un 70 % más de probabilidades de ser compartidas.
-No es difícil entender por qué. La indignación, el conflicto y la sorpresa captan mucho mejor la atención que las noticias reales.
-También no olvidemos lo que es financiado. Gran parte de lo que parece contenido espontáneo de aficionados en realidad no es espontáneo.
-En 1922, Walter Lippmann argumentó en Public Opinion que las personas no responden directamente a la realidad, sino a las “imágenes que tienen en la cabeza”. Él escribía sobre los periódicos. Hoy, esas imágenes son clips de quince segundos seleccionados por algoritmos.
-Los psicólogos llaman a parte de este fenómeno el efecto de verdad ilusoria, uno de los hallazgos más consistentemente replicados en la psicología. Los estudios han demostrado que el simple hecho de ver una afirmación una sola vez hace que las personas sean más propensas a considerarla verdadera más adelante, incluso si es falsa. El efecto puede durar días, sobrevive incluso a las etiquetas de verificación de datos y aparece aun cuando la afirmación contradice algo que las personas ya saben.
- A Xavi le hicieron memes de entrenador
- A Pep lo desprestigian cada día
- A Iniesta le desearon la muerte en España
- A Piqué lo convirtieron en meme nacional
- A Luis Enrique lo echaron de la selección
- A Messi le hicieron una campaña de odio
Adivinad que tienen en común.
Lionel Andrés Messi Cuccittini es el único jugador de la historia al cual siempre se le exigió estar al nivel de generaciones pasadas (Maradona, Pelé) y a las generaciones futuras (Mbappé, Haaland).
Y nunca falló, siempre fue mejor.
Si alguien duda del poder del algoritmo para cambiar opiniones, recordales que hicieron de Messi un villano. DE MESSI, el mejor jugador de la historia. En un mundo sin pensamiento crítico, estaremos perdidos.
Me gustaría que alguna vez todos los que insultaron a Messi durante el mundial lean este excelente artículo que explica cómo los algoritmos se ajustaron para mostrar lo que genera más engagement. Somos ganado digital.
Hablaré por mi que no soy ni español ni argentino...
Quiero que lo gane Messi PERO si la pierde no me va a doler nada solo porque es Vs mis cachorros culés. Les dará otro estutus en el fútbol y eso me encanta.