Ayer, una cuenta de X ampliamente conocida por su cercanía y alineación con el Gobierno publicó un video del Alcalde de Guayaquil ingresando a la sala de audiencia con el uniforme naranja que utiliza en el centro de privación de libertad donde permanece detenido.
La intención parecía evidente: estigmatizarlo ante la opinión pública y presentarlo como culpable antes de que exista una sentencia.
Lo interesante vino después.
Ante la protesta formal de la defensa y la exhibición del video ante el Tribunal, la autoridad judicial dispuso que se investigue lo ocurrido y ordenó toda la colaboración necesaria para preservar la evidencia e identificar a los responsables.
Pero hay un detalle que llama particularmente la atención: apenas se produjo la reclamación en audiencia, el video fue eliminado de la red social a los pocos minutos.
Eso plantea una pregunta inevitable: ¿cómo supo tan rápido quien administraba esa cuenta que el tema estaba siendo discutido dentro de la sala de audiencia?
La rapidez con la que desapareció el contenido sugiere, cuando menos, que alguien estaba siguiendo en tiempo real lo que ocurría en la diligencia y reportándolo a terceros.
Más allá de quién sea el afectado, esto no trata de simpatías políticas. Trata de presunción de inocencia, de debido proceso y de impedir que operadores políticos o propagandísticos intenten convertir una audiencia judicial en un espectáculo de condena anticipada.
@marcelramirezrh si me lo envias a vivir en un sector que se inunde o que sea peligroso, te la doy. Pero de ahí de nada sirve si vive (duerme) en Gye. Mientras recorra la ciudad de pies a cabeza y brinde soluciones, bienvenido sea.
Vuela alto :
- minuto six seven.
- en la empanadita del área.
- goooooooldenberg
- silbato a la boca manos al cielo!
-que pachó Pacho.
-agua marinaaaa.
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