🚨💣 Cristiano Ronaldo has fired back at former Manchester United manager Erik ten Hag on his Instagram Story after the Dutchman criticized the football legend’s time at Man United in 2022.
🗣️ “I can accept criticism from top coaches like José Mourinho, Carlo Ancelotti and Sir Alex Ferguson, but not from someone like Erik ten Hag. I was coached by these top managers, and not once did they question my work rate.
You don’t want to admit that you are a failure and a bad manager who will never be successful. Keep talking badly about me. Everyone will remember my name in football as the greatest of all time, but nobody will ever remember yours.”
@UltimaHoraCR ¿Van a cambiarles el nombre a todos los colegios que se llaman Simón Bolívar, Policarpa Salavarrieta, María Antonia Santos, Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba, Escuela de Policía General Santander, etc.?
¡Vuelve y juega, represión en el Museo Nacional! Repito absurda, desproporcionada e injustificable la reacción de ADLE.
Alcalde @CarlosFGalan, Ministro @Rodrigo_Lara_ ¿que les pasa? O es que como no son sus padres los censurados, los que quieren desaparecer, entonces los muertos nuestros no importan. ¡Su silencio es inaceptable! ¿No importa nuestro dolor y nuestra historia?
¿Porque se reprime a quienes reivindican la memoria de los candidatos presidenciales que también asesinaron?
“La burguesía del mundo entero, que mira complacida la matanza en masa después de la lucha, ¡se estremece de horror ante la profanación del ladrillo y la argamasa!”.
La Guerra en Francia, 1871 - Karl Marx.
¡LLENO TOTAL EN EL MUSEO NACIONAL! 🔥
Miles de artistas colombianos hacen plantón a esta hora a las afueras del Museo Nacional, en rechazo del retiro de obras artísticas e históricas ordenado por Abelardo y su ministra de Narco-cultura, Paola Holguín.
A Abelardo De La Espriella se le olvida que Pizarro y el M-19 se desmovilizaron , y ello llevó a que el M se transformara en un partido político , la Alianza Democrática M-19 ( AD/M-19).
Se le olvida a Abelardo, que el proceso de paz del M-19 con el gobierno de Virgilio Barco en 1990 impulsó la apertura política que condujo a la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, aunque fue asesinado antes de ver su materialización.
Este mensade de Abelardo es un mensaje de odio, de guerra, de desconocimiento de la paz que como país hemos buscado. De La Espriella pide que se borre todo lo que hable de Carlos Pizarro Leóngomez y todo lo que tenga que ver con esos terroristas
Ahora se vendrá la persecusión a todos los que formaron parte del M?
A sangre y fuego, Abelardo busca hacer historia
Esperen, esperen, esperen ¿Cómo así que Abelardo dice que la cultura no puede estar al servicio de una ideología y, en el mismo discurso, anuncia una “contrarrevolución cultural” para imponer los valores que su Gobierno considera correctos?
Ahora resulta que el presidente pretende decidir cuál es la interpretación válida de nuestra historia y emprende una ofensiva contra los símbolos de la memoria del conflicto, la construcción de paz y la diversidad cultural, mientras señala como enemigos a quienes se distancian de su visión política y moral del país.
¡Qué particular manera de defender la libertad cultural! Según Abelardo, la cultura debe estar libre de ideologías, siempre y cuando coincida con la suya, y parece que las memorias de las víctimas, las luchas de las mujeres, las vidas campesinas y las expresiones de nuestros pueblos solo tienen lugar si pasan primero por el filtro de los valores que su Gobierno pretende imponerle a toda Colombia.
No vamos a permitir que Abelardo construya un país en el que desde el poder se decida qué expresiones culturales son legítimas, qué voces merecen ser escuchadas y cuáles deben ser silenciadas. Colombia ha avanzado democráticamente en el reconocimiento de nuestra diversidad cultural, la libertad de creación y la autonomía de nuestros artistas, comunidades e instituciones, y esas conquistas no pueden quedar sometidas a la moral de un presidente que confunde gobernar con imponerle al país su propia visión del mundo.
De La Espriella pretende proscribir la figura y el legado de paz de mi padre. Ha decidido, como en los tiempos del fascismo paramilitar, asesinarlo nuevamente. Tan equivocado y tan ruin como quienes lo asesinaron, no sabe que nunca podrán matarlo y que, 36 años después, mi padre está más vivo que nunca, y que su intento de proscribirlo solo lo hará más grande.
Y lo hace el día de las movilizaciones, porque le teme al pueblo movilizado; le temen a un pueblo consciente y en paz. Y mi padre es un símbolo de quienes en Colombia se levantan contra la tiranía, de quienes no aceptan el oprobio, pero también de quienes son capaces de la audacia máxima en este país: dejar las armas para entregarle una opción de paz y reconciliación a Colombia.
Como él dijo: “Vamos a responderle a la muerte con vida, a la oscuridad con esperanza y a la guerra con paz”, y yo soy su semilla. Orgullosamente Pizarro.
El libreto ya lo conocemos
Mañana miles de colombianos saldrán a la calle. Maestros, sindicatos, estudiantes, organizaciones sociales. Van a ejercer un derecho que la Constitución les reconoce sin pedirle permiso a nadie. Pero esta vez marcharán bajo reglas nuevas, escritas por un gobierno que ha dejado claro que la protesta le incomoda más de lo que le preocupa.
Empecemos por los hechos. El Gobierno de Abelardo de la Espriella modificó el Decreto 003 de 2021, el protocolo que nació de una tutela, de una orden judicial para frenar el abuso de la fuerza después de años de muertos, mutilados y desaparecidos en las calles. Ese decreto obligaba a agotar el diálogo y la mediación antes de cualquier intervención. Ahora no. Ahora, ante ciertos hechos que la autoridad califique como violentos, la fuerza pública puede saltarse ese camino. Y como si fuera poco, el Gobierno prepara las condiciones para que la Policía y la UNDMO, el viejo Esmad con nombre nuevo, entren a las universidades.
Luego viene el estatuto antiterrorista. Más de cien artículos que, nos dicen, apuntan a los grupos armados y al narcotráfico. Nadie en su sano juicio se opone a perseguir al Clan del Golfo o a las disidencias. El problema está en la letra menuda. El proyecto propone penas de hasta 42 años de cárcel por retener, cercar o desarmar a uniformados durante una manifestación. Cuarenta y dos años. Más de lo que pagan muchos homicidas. Y crea una lista de "organizaciones terroristas" que no decidiría un juez, sino el Consejo de Seguridad Nacional, por acto administrativo, con congelamiento de cuentas y bienes. El Ejecutivo señala, el Ejecutivo sanciona. Por eso hay congresistas que ya advierten que el presidente terminaría siendo fiscal y juez al mismo tiempo.
El ministro Rodrigo Lara asegura que el nuevo decreto protegerá la protesta pacífica de "los infiltrados". Qué bueno que lo mencione, porque de infiltrados sabemos bastante. En España, en 2012, durante el gobierno del Partido Popular, el propio sindicato mayoritario de la Policía reconoció que tenían agentes infiltrados en las marchas del 25-S, mientras el Gobierno lo negaba. En Brasil, en 2016, un capitán de inteligencia del Ejército se metió con nombre falso en un grupo de jóvenes que protestaban contra Temer. Terminaron 21 detenidos. Un juez los liberó diciendo que no se podía legitimar la detención preventiva de estudiantes por lo que "eventualmente" pudieran hacer. Al capitán lo ascendieron a mayor.
No es un caso aislado, es un libreto. En Argentina, el protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich convirtió en delito flagrante cortar una calle. En Estados Unidos, un memorando de Trump señala las ideas "anticapitalistas" como posible indicio de terrorismo. En Hungría, Orbán prohibió por ley una marcha y autorizó el reconocimiento facial para multar a quienes asistieran. Cambian los países, cambian los nombres, pero la secuencia es la misma. Primero se amplía lo que cuenta como violento. Después se endurecen las penas. Y al final basta un vidrio roto, una piedra oportuna, un encapuchado que nadie conoce, para justificar que entre la fuerza y disuelva a miles que marchaban en paz.
No afirmo que este Gobierno vaya a infiltrar las marchas de mañana. Afirmo algo más sencillo y más grave: está construyendo las herramientas jurídicas para que, si un desmán ocurre, la respuesta caiga sobre todos. Cuando la definición de violencia la pone el mismo que va a reprimir, el derecho a la protesta deja de ser un derecho y se convierte en una concesión.
Colombia ya vivió esto. En 2021 la CIDH constató una intervención violenta, arbitraria y desproporcionada de la fuerza pública en varias manifestaciones. El gobierno de entonces también hablaba de vándalos e infiltrados. Las cifras de muertos todavía no cuadran.
Mañana la mejor respuesta es la más difícil: marchar en paz, grabarlo todo, identificar a quien llegue a provocar y no morder el anzuelo. Que si alguien rompe la calma, quede claro quién fue.
No quiero libros escritos por IA, quiero libros escritos por novelistas rusos alcoholicos al borde de un colapso mental por la depresión, así lo quiso Dios.
🚨🏴 𝗟𝗢 𝗨𝗟𝗧𝗜𝗠𝗢: El experto legal y ex asesor del Manchester City, Stefan Borson, explica los detalles de lo que le espera al club:
• Las posibilidades de anular la condena mediante apelación parecen casi imposibles; porque los hechos del caso ya están resueltos, y no se revisarán las pruebas ni se escucharán a los testigos desde cero como ocurrió previamente en el (CAS).
• La condena del City en casi todas las acusaciones (114/115), excepto una, se dió después de audiencias prolongadas que duraron 12 semanas en las que se examinaron con precisión todas las pruebas y testimonios.
• El informe de fundamentos de la decisión es enorme, con entre 500 y 700 páginas, e incluye un lenguaje duro contra el comportamiento del club y sus responsables, y los intentos del City por obstaculizar su publicación están destinados al fracaso.
• La impugnación del club a la imparcialidad del comité o el argumento de la duración del proceso hasta la emisión de la decisión, de unos 22 meses, son maniobras procesales con posibilidades de éxito extremadamente escasas.
• El costo del litigio legal de la Premier League y Manchester City alcanzó casi los £100M; a diferencia del Chelsea, que colaboraron con las infracciones e información requerida y que negoció con la Premier League y salió con un acuerdo atenuado.
• La negación absoluta del club desde un principio lo privará de cualquier atenuante en el castigo, y hará que su falta de cooperación con la investigación sea un factor principal para endurecer la sanción en su contra.
• La sesión para determinar la sanción final se celebrarán a puerta cerrada, en secreto; y los indicios confirman que será dura, estricta e inédita, con todas las opciones sobre la mesa (deducción de puntos, despojo de títulos, descenso, multa monetaria, sanción en fichajes, indemnización a clubes, expulsión de la Premier League y de la English Football League).
El presidente afirmó que la deidad en la que cree, en su infinita sabiduría, envió el terremoto como una dura prueba para su mandato.
Analicemos este ejemplo desde varias perspectivas argumentativas. ¿Qué obstáculos hay para refutarlo?
Hilo Va🧵🪡