Ansiedad y miedo a tope. Aún así seguimos dándole.
"Get comfortable being uncomfortable"
Entre cosas que me ha enseñado el deporte de alta resistencia.
Tengo 39 años.
Ayer me ascendieron a director.
Salario nuevo.
Oficina más grande.
Estacionamiento privado.
Trabajé 15 años para esto.
Nunca falté.
Nunca me quejé.
Nunca dije que no.
Cuando me dieron la noticia, todos aplaudieron.
Mi esposa me abrazó.
—Lo lograste —me dijo.
Sonreí.
Esa noche llegué tarde a casa.
Mi hijo estaba dormido.
Sobre la mesa había un dibujo.
Era él… conmigo.
Yo sostenía un celular.
Él estaba solo al lado.
Abajo escribió:
“Papá trabajando”.
No dibujó mi cara.
Solo el teléfono.
Me quedé mirando el papel más de lo que miré a mi hijo en toda la semana.
Hoy tengo el puesto que soñé.
Y un recuerdo que mi hijo ya normalizó.
El éxito no siempre te quita tiempo.
A veces te quita presencia.
Y nadie te avisa cuándo empezó a costar más de lo que paga.
Nadie te dice cuál es el verdadero costo hasta que ya lo pagaste.
¿El éxito siempre exige perder algo… o solo nos convencemos de que es normal?