Que esta sea una forma pésima de comunicar un problema no hace desaparecer el problema. Pero algunos van a centrar el debate en este tweet para que no hablemos claramente de que tenemos una sanidad precarizada y con unas condiciones vergonzosas.
Ese chaval de 25 años está haciendo una media de 5-6 guardias al mes. Eso son 100h al mes (sin incluir su jornada laboral). Ese chaval de 25 años tiene responsabilidad sobre la vida de sus pacientes y años de formación. No seáis idiotas como Raúl y pensad antes de hablar.
En JAMA hoy la Dra. Jenna Taglienti nos deja una carta que debería ser leída por todos los que se dedican a la sanidad.
"Ninguna profesión reemplaza ver crecer a tu hijo (...). La medicina pide mucho. Y damos profundamente. Pero no puede quitárnoslo todo."
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¿Sabéis una cosa que sería graciosísima y de la que no estamos hablando? Que la Casa Real anunciase una rueda de prensa y un Felipe VI completamente desubicado reclamase lo que legítimamente le pertenece: el trono de Jerusalén
‼️Consejos para redes sociales durante la #huelgamédica: no caer en las provocaciones, no insultar aunque te insulten, no alimentar a los trolls y no atacar a profesionales de otros colectivos aunque ellos te ataquen primero.
Expliquemos bien qué es una guardia médica, expliquemos bien qué significa este Estatuto Marco y expliquemos bien las razones por las que estamos en huelga.
Y sí, sigamos poniendo notas de la comunidad a cada una de las falsedades que publica diariamente Mónica García y su equipo.
Tenemos la fuerza de la razón.
3. Muchos de los médicos que nos unimos a las reivindicaciones votamos al gobierno actual y somos afines a muchas de sus medidas.
Se puede apoyar y hacer críticas.
Dejad ya de lamer las botas al gobierno
1. Los médicos no trabajamos por vocación, trabajamos para comer. La medicina es un trabajo, y la vocación es un ente abstracto que nadie puede definir.
2. La mayor parte de médicos no trabajamos luego en la privada, la mayor parte de especialidades ni casi tienen la posibilidad
Es que no sé por dónde empezar. ¿No había ningún médico disponible para participar en la tertulia? Y, una cosa, mire usted las libranzas de los bomberos después de una guardia, y luego me cuenta.
Hablar de estos asuntos sin conocerlo suele arrojar más división, si cabe. El argumento de este señor descansa en una falsa dicotomía: o pacientes o médicos. En sanidad pública, eso es un error de concepto. El paciente sí está “en la foto”; cuando se reclama limitar las cargas de trabajo, regular las guardias y evitar la precariedad, se está hablando de tiempos, de continuidad, de seguridad y de calidad. En un sistema que normaliza turnos extenuantes y déficits crónicos quien acaba pagando la factura es el enfermo. O sea, más lista de espera, más rotación, más medicina defensiva y menos tiempo clínico real. Por otro lado, llamarlo “corporativismo” sirve para no discutir un fondo que se desconoce. Si todo fuera “interés gremial”, entonces también lo sería pedir condiciones mínimas para ejercer con seguridad. Es una etiqueta útil para deslegitimar, eso sí, sin entrar en datos: guardias, carga asistencial, fuga a la privada, o la necesidad de un marco que reconozca la especificidad del trabajo médico dentro del SNS. En cuanto a “los interlocutores”, también aquí hay una trampa retórica. Las CCAA organizan y pagan muchas partidas, sí; pero el conflicto nace de un marco normativo estatal (Estatuto Marco) y de una negociación con el Ministerio. Pretender que esto sólo sea asunto autonómico es, como mínimo, deficiente. La arquitectura es estatal, aunque la ejecución sea autonómica. Lo serio es exigir responsabilidad a ambos niveles, no escoger el que mejor encaja en el relato. Otra cosa: decir que los médicos piden menos carga pero luego trabajan en la privada confunde causa y consecuencia. No reclaman trabajar menos, sino trabajar en condiciones seguras en la pública. La compatibilidad no desmiente el problema, lo evidencia. Tampoco la pregunta es por qué algunos médicos se van, sino por qué el sistema no logra retenerlos. Y un último apunte: una huelga siempre perjudica. Por eso se usa como último recurso cuando fallan las vías ordinarias. La crítica madura no es decir que “esto molesta al paciente” (eso ya se sabe), sino: ¿por qué se ha llegado a un punto en el que el sistema necesita que sus clínicos se quemen para funcionar? Este comentarista no demuestra que la huelga sea “contra el paciente”; demuestra que es más cómodo desacreditar a quien protesta que discutir las condiciones que deterioran la asistencia
Qué poca vergüenza. Además del cherrypicking y la mezcla de sectores (que por cierto, los médicos no tienen las mismas condiciones de turnos que muchos otros), el gran problema de la sanidad pasa por las condiciones de los médicos. Precariedad, presión y falta de inversión.
1️⃣Abolición de las guardias de 24 h y de 17 h
2️⃣Jornada semanal de 35 h
3️⃣Descanso semanal de 48 h
4️⃣Hora extraordinaria pagada mejor que la hora ordinaria
5️⃣Clasificación profesional acorde a formación y responsabilidad
🤥Mónica García: “Sus reivindicaciones son abstractas”
Y así es como se amenaza a un colectivo y se coarta el derecho a huelga, no directamente, sino a través de gentuza variopinta que si tuviese que poner una diapositiva inicial con el conflicto de interés de la diarrea que suelta por la boca no podría añadir palabra alguna después
@HoyPorHoy@MariolaUrrea Es increíble escuchar esto, en serio.
Increíble.
Es demagógica toda la argumentación.
Estáis defendiendo la perpetuación de unas condiciones laborales objetivamente indefendibles.