No te preocupes.
- Se cruzó de pierna y comenzó a mirarla. -
Esa pequeña etapa la pasamos todos, este viaje será tu reencuentro espiritual hacia ti misma.
No se hable más.
- El empresario había mandando un mensaje de texto. Mientras que de un coche de alta gama, se bajaba un chófer a abrir la puerta. -
¿Nos vamos al aeropuerto?
Tu documentación estará al llegar allá.
Dirás que es algo alocado, pero mi vida no hubiera tenido sentido si mis decisiones no fueran alocadas.
Un viaje a la aventura, vámonos a Ibiza. Invito yo.
¿Que dices? - Preguntó. -
Se que debería esperar a que nazca por eso he dicho que me lo tomaré con calma pero gracias por tu recomendación.
—Miró su movimiento haciendo que incliné un poco su cabeza—.
Les irá bien tener un local en donde poder conseguir las flores y vi la oportunidad aquí.
Te recomendaría a que esperases un poco, primero a que nazca el bebé, segundo a que crezca un poco.
- Mira a su alrededor. -
¿Una floristería aquí? Bueno, en un sitio más urbanizado de viviendas y con más verde que urbanismo. Creo que ahí es.
Por suerte estoy rodeada de buenos mentores. Tengo pensado abrir una florería, aún estoy viendo locales, solo lo estoy haciendo con calma para no estresarme por el bebé.