@Carolin08113141 Pero qué escándalo? Si les han sacado de todo y les da igual. Ya pueden decir que estrangulan bebés con sus propias manos, que los van a seguir votando, no nos libramos del próximo gobierno PP-V🤮X ni con la peor de las condenas.
1.
Juan Carlos tenía un perro. Cada vez que llegaba Suárez a palacio, el perro se ponía a jugar con el presidente como un cachorrillo. Un día, Suárez se extrañó: al llegar, el perro mantuvo las distancias amenazante.
El rey le dijo que había unas personas que querían verle y...
Mariló Montero, sobre la tauromaquia, hago mías estas palabras de Jesús Mosterín:
"El día que nos civilicemos y prohibamos los toros habrá que darles una beca a toreros, picadores y demás mequetrefes para que se ganen la vida sin torturar a un animal"
#LaRevuelta#NachoCanoEH
1/ ¿Cuál es la relación entre estas obras y el terraplanismo?
O dicho de otra manera.
Cómo se desmonta el terraplanismo desde un museo con solo dos obras de arte:
-> izquierda, Yves Klein.
-> derecha, Anish Kapoor.
COLOR PLANO
👇👇👇
Pablo Motos hablando de la "mala praxis periodística" de RTVE mientras pone una noticia falsa de El Mundo que se puede desmentir con literalmente una búsqueda rápida en Google. Vergüenza es poco.
Ni Dios, ni patria ni familia son conceptos fascistas. Los conceptos no tienen ideología. Lo que es fascista es apropiarse de esos conceptos y pretender que tu manera de entenderlos sea la única. Parece mentira que tenga que venir un puto cómico a explicar a Platón.
-El grito Wilhelm.
Tiene su origen en la película "Tambores lejanos"(1951). Se usó en innumerables ocasiones en películas entre los 50 y 60, después cayó en el olvido hasta que se volvió a usar en "Star Wars", y de ahí, al infinito.
https://t.co/yIdDk4gk3y
LOS CAYETANOS
Siempre que el azar o una mala decisión me pone en contacto con los Cayetanos, esa burguesía intolerante, inculta y mediocre que apenas disimula su admiración por los gobiernos autoritarios de derechas, escucho las mismas falacias: Franco creó la Seguridad Social (en realidad, su embrión se remonta a 1883 por una iniciativa el gobierno liberal presidido por José Posada Herrera), el imperio español no cometió un genocidio en América Latina (es cierto que el 90% de los nativos murieron por culpa de virus, pero el 10% restante, unos seis millones, fueron aniquilados mediante torturas, batallas, ejecuciones y esclavitud en las encomiendas), los países nórdicos son muy infelices pese al Estado del Bienestar, pues hay muchos suicidios (la mayor tasa de suicidios corresponde a Groenlandia, Rusia, Kazajistán, los países báticos y Corea del Norte; Suecia ocupa la posición 29).
Los Cayetanos no leen mucho y su ídolo es Díaz Ayuso, una iletrada que practica el liberal matonismo, como su adorado Milei. La mayor preocupación de los Cayetanos es conservar sus privilegios y mantener a la chusma a raya, impidiendo que se acerquen a sus barrios, salvo para realizar trabajos duros y mal pagados, como limpiar casas, barrer calles, servir mesas en las terrazas o poner ladrillos. Lo último que he tenido que escuchar de un Cayetano es que el ejército lucha por nosotros, defendiendo nuestros hogares. No discuto que hoy en día el ejército no es golpista, pero sí profundamente conservador y su historia no se ha caracterizado por la defensa de los ciudadanos, sino por la represión de sus derechos y libertades. Cuando Napoleón invadió España, fue el pueblo el que se echó a la calle a luchar en condiciones muy precarias, sufriendo feroces represalias.
"En España lo mejor es el pueblo. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva", escribió Antonio Machado. Desgraciadamente, los señoritos siguen vendiendo la patria, como hizo Aznar con su campaña de privatizaciones o Ayuso, enriqueciendo a su familia durante la pandemia con obscenas comisiones. Ojalá pudiéramos librarnos de los Cayetanos, pero no lo lograremos, pues la ambición de algunos trabajadores es ganar dinero y convertirse en Cayetanos, lo cual garantiza que esa lacra nunca dejará de acompañarnos, como un parásito que muta para sobrevivir a los cambios de su entorno.
Rafael Narbona
Me sigue sorprendiendo que tuviéramos algo tan especial como el ministerio del tiempo entre manos y luego que quedara en *nada*. Podría haber sido nuestra Doctor Who.