"La canción termina, pero la melodía permanece."
Todos queremos dar un portazo de vez en cuando, gritar "¡Hasta aquí hemos llegado!", mandar a alguien a la mierda, ¿verdad?
El problema es que, como decía Nora Ephron, "cuando la canción termina, la melodía permanece".
En otras palabras, la relación se acaba, pero la historia continúa; se queda dentro girando como ropa sucia en una centrifugadora.
Y por muchas vueltas que demos a lo sucedido, nuestra lavadora mental no limpia del todo la mancha.
Y después de pasar por la secadora, guardamos esa historia con la etiqueta "Pasado doloroso".
Pero eso también se lo hacemos a los demás — no somos santos, Baby :-)
Nos vamos de sus vidas pero seguimos sonando en sus mentes como estribillo Laura Pausini:
"Se fue; me quedó solo su veneno.
Se fue, y mi amor se cubrió de hielo.
Se fue, y la vida con él se me fue.
Se fue y la razón no la sé".
Y duele. Duele. Porque los ángeles caídos no sólo se machucan las rodillas cuando tocan el suelo con ellas, sino que también arañan cuando se agarran a alguien para levantarse y luego se van con su música a otra parte.
Vivir sin dañar es como caminar por una playa mojada sin dejar huella; no se puede.
Afortunadamente el daño se cura.
Desgraciadamente, la herida se reabre cuando nos topamos con esa persona a la que le dimos con la puerta en las narices.
Y no quieres (cuando eso pase) herir más de lo necesario.
No quieres que te recuerden con angustia.
No quieres aparecer en su Spotify mental y formar parte de su lista de reproducción "Recuerdos Recurrentes Para Llorar en Una Tarde Lluviosa De Invierno".
Quieres que te miren y que su pecho se agite un poco.
Quieres que se les dibuje una leve sonrisa en la cara.
Quieres que un antiguo resplandor brote de sus entrañas escapando por sus pupilas, como un pozo de petróleo recién descubierto.
Quieres que duela bonito, con nostalgia.
Comunicarte, al ver pasar a esa persona, con un silencio que diga "éramos tan jóvenes" o "espero que esa (o ese) que camina a tu lado sea capaz de reírse de tus chistes malos".
Quieres permanecer en la mente de quienes pasan por tu vida como parte de su banda sonora.
Pero no quieres que tu canción sea la del imperio contrataca. Quieres por lo menos aspirar a ser la Nuvole Bianche del gran Ludovico Einaudi.
Así que intenta no cerrarle la puerta en las narices a esa persona que te saca de tus casillas, pero que un día fue alguien a quien apreciabas, intenta quedar bien aunque todo se acabe (ya sea una relación de pareja, laboral o una amistad)
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Un abrazo virtual
—Malafama1981
"Pase lo que pase, mantente viva. No mueras antes de estar muerta. No te pierdas a ti misma, no pierdas la esperanza, no pierdas la dirección. Mantente viva, contigo misma, con cada célula de tu cuerpo, con cada fibra de tu piel. Mantente viva, aprende, estudia, piensa, lee, construye, inventa, crea, habla, escribe, sueña, diseña. Mantente viva, mantente viva dentro de ti, mantente viva también fuera, llénate de colores del mundo, llénate con paz, llénate en esperanza. Mantente viva de alegría. Solo hay una cosa que no debes desperdiciar de la vida, y es la vida misma."
Virginia Woolf 🇬🇧 (1882-1941)
Dijo una vez Sandra Bullock: “Hay momentos en los que la tentación de responder con la misma moneda es fuerte. De devolver cada falta de respeto, cada gesto cruel. Pero entonces me detengo, observo. Veo sus vidas, sus batallas, y entiendo que el mundo ya les ha dado suficiente castigo. Algunas guerras no se pelean con palabras, sino con silencio. Al final, cada quien da lo que lleva dentro. Yo elijo no devolver el daño, sino seguir adelante.”
La indiferencia y el desinterés son la forma en que se despiden los cobardes: no te terminan, te empujan a que lo hagas tú… para no sentirse culpables.
22 de junio
Normalicemos no juzgar a las personas
Normalicemos no hablar sin conocer
Normalicemos escuchar para entender
Normalicemos que lo que te gusta a ti
no necesariamente le tiene que gustar
o a el
Normalicemos...
...Respetar
...Aceptar
...Empatizar
...Y comprender
¡Ganamos todos!
Callar para no incomodar no es cuidar al otro, es subestimarlo. Y no hay peor traición que la de quien elige proteger su comodidad, disfrazando de prudencia lo que en realidad es cobardía. Decir la verdad no siempre une, pero siempre honra.
#danielhabif