Solo el corazón que no se deja secuestrar por la prisa es capaz de conmoverse, de no dejarse llevar por sí mismo y por las cosas que tiene que hacer, y de fijarse en los demás, en sus heridas, en sus necesidades. La compasión nace de la contemplación. #EvangeliodeHoy Mc 6,30-34
Se que debo olvidarla, pero extraño su voz. Se que dijo que la dejará en paz, pero es difícil es dejar ir a quien no quiere estar más contigo, cuando aun le amas.