Todo paso que doy es en falso, me caeré al precipicio como producto de mis malas decisiones, pero no importa hacia donde vaya, no hay salvación para mí. Nacimos para perder.
Me siento tan perdidx y tan solx y tan incapaz y tan a la deriva, mi cabeza brinca de escenas de semanas atrás al presente y nada mejora, me siento tan mal, tengo pánico e ideación suicida casi todo el día. No puedo dejar de llorar. Me cuesta enfocar.
Todo lo que estoy viviendo hoy es consecuencia de las decisiones que tomé ayer. Por eso no me quejo; me toca asumirlo, aprender de ello y aceptar en silencio aquello que yo misma provoqué.