Pero justo cuando se disponían a hacerlo, vieron cómo aquella cosa despegaba y se marchaba a toda velocidad. Posteriores inspecciones en la zona revelaron el hallazgo de unas huellas inquietantes.
No fueron los únicos que lo vieron. Al parecer, un pastor también lo había visto. Asustados, los jóvenes corrieron hasta el pueblo, donde sus vecinos, al verles tan afectados, decidieron subir a la montaña para saber qué estaba pasando.