Con su permiso fue directo hasta su coñito pasando lentamente su lengua por el mismo, el mayor no se contuvo en ello continuando con el acto.
─── ¿Mejor o deseas aún más?
—Umu, sí por favor, ¡estaré muy agradecida!
Está esperando que le ofrezca una toalla... Aunque no parece tener ninguna. Quizá es aún mejor y vive cerca del área. No tiene motivos para desconfiar.
Su mirada no pudo evitar ver el rechoncho coño de la rubia, tanto que incluso le ofreció ayuda.
───¿Quieres que te ayude a secarte ahí?
Cómo el paradero andaba vacío literalmente, quiza nadie se pondría de metiche en esa escena, el joven Ryu queria ver esas ubres en acción.