Así se vivió el duelo final entre Alonso, Ocon y Bottas por la 33:
- Forcejeo sobre el pasto.
- Gana la posición por el interior.
- Postura aerodinámica y gloria eterna.
Las calles no olvidarán.
No habéis visto a un batería con esta precisión.
De Jonathan Moffet, Michael Jackson decía lo siguiente:
«Mi bajista se equivoca,
Mi teclista se equivoca,
Yo, a veces, me equivoco…
Jonathan Moffet nunca se equivoca».
Con ustedes, Smooth Criminal
Esta mañana he encontrado una nómina vieja de mi padre revisando papeles de casa.
Marzo de 1992, ingeniero jovencito con 6 años de experiencia. Casado, con dos hijos e hipoteca en Madrid.
Por curiosidad me he puesto a hacer cálculos, y me ha dado permiso para compartirlos.
El bruto del mes eran 615.704 pesetas. Ajustando a IPC, hoy serían 120.000 € brutos al año equivalentes. Un ingeniero con ese mismo perfil cobra ahora entre 35.000 y 45.000 €.
Un tercio. Un puto tercio del sueldo real que tenía mi padre con su edad.
Pero donde la trampa se ve más clara es en la fiscalidad.
Mi padre, sumando IRPF y Seguridad Social, soportaba una carga fiscal efectiva del 27% sobre su bruto (24% IRPF + 2,7% SS, porque cotizaba al tope máximo). Le quedaban netos el equivalente a 87.000 €.
Un ingeniero hoy con 40.000 € brutos soporta una carga total del 22% (16% IRPF + 6,5% SS) y le quedan apenas 31.000 € netos.
Mi padre vivía con casi tres veces más renta disponible.
En el mismo país. En la misma ciudad.
¿Que hoy se paga menos porcentaje? Lógico, ganando un tercio, claro que el porcentaje baja.
Por el camino, eso sí, se cargaron las deducciones que protegían a la clase media como por ejemplo la deducción por vivienda habitual que desapareció para nuevas compras en 2013.
Y si por algún milagro alcanzas hoy los 120k equivalentes que cobraba mi padre, soportarías un 35% de carga fiscal total en vez de su 27%.
Ocho puntos más por el mismo sueldo real.
¿De verdad vivimos mejor?
Los datos dicen una cosa. La narrativa que nos venden, otra.
Esto es lo más gracioso que he visto en Internet.
A Afroman le registraron la casa unos agentes del condado de Adam, en Ohio… que no encontraron absolutamente nada… le rompieron la puerta, le destrozaron la casa, supuestamente desaparecieron 400 dólares… y luego se negaron a pagar los daños.
Así que, como haría cualquier rapero sensato…
Convirtió las grabaciones de las cámaras de seguridad de su casa en vídeos musicales, burlándose de ellos.
Y entonces, los agentes le demandaron por CUATRO MILLONES de dólares… porque no les gustó que se burlaran de ellos.
¿Y la respuesta de Afroman?
Sacó OTRO vídeo musical.
En sus propias palabras:
«Un informante no confidencial mintió a la policía para librarse de un lío. Los agentes del sheriff del condado de Adam cometieron un error al creer la mentira. ¡Registraron mi casa, no encontraron nada, se negaron a pagar los daños y presentaron una demanda contra mí, Afroman, por ejercer mi libertad de expresión! Aquí estoy yo celebrando un juicio en una canción. Espero que la disfrutéis».
Dijeron que sus vídeos los «ridiculizaban»... así que decidió mostrarles cómo es eso en realidad.
¿Y lo mejor de todo?
El jurado básicamente dijo... sí... no puedes allanar la casa de alguien, acabar en sus grabaciones de vigilancia y luego quejarte porque lo han usado para burlarse de ti.
–O sea, que Skynet vencerá porque las máquinas se harán más inteligentes.
–No, no. No hará falta porque los humanos seréis cada vez más gilipollas. Nuestro líder es una Nespresso.