"Tengo otro cliente en 15 minutos, si es menos os llevo" dijo el taxista.
Sin pensar mucho en lo que hacía, le dije la dirección de a una manzana de la entrada de la zona de la playa en la que se hacía el dogging.
"¡Venga subid, en 10 minutos os he llevado y he vuelto!"
Nos subimos al coche agarrados del culo el uno del otro, incluso mi mujer me acariciaba el paquete disimuladamente por encima del pantalón durante el trayecto...
🥵🥵🥵