Por primera vez en su vida, una sensación similar al terror le invadió ante aquella escena.
Era consciente de la imagen de Laurence, pues le había observado incontables veces. Pero esta vez la ciencia y lógica le habían abandonado; la figura junto a Leah reflejaba un crimen, un
⸻ No me jodas. ⸻ susurró, siguiendo con la mirada los pasos llenos de ira de Killian.
Desde su lugar tan alejado del altar no habría forma de evitar la riña, pero sí apaciguarla. Disimuladamente movió su muñeca en un círculo, empujando los bancos hacia atrás para evitar
Negó su cabeza un par de veces durante el discurso, chasqueando su lengua en decepción.
Algunas cosas debían quedar en el cobijo del silencio, y ahora Rhysand tendría que atenerse a las consecuencias.
Pocas veces dejaba la seguridad y tranquilidad de su hábitat para situaciones recreativas, pero la mera idea de asistir a un funeral lograba picarle la curiosidad con demasía.
Con la parsimonia de un monje, se adentraba en la capilla sosteniendo la carta mientras tamborileaba
sus uñas en el papel.
Lanzó una mirada al altar donde se suponía de debía descansar el cuerpo del antiguo presidente, y no pudo evitar que las incógnitas plagaran su cabeza.
Algo oscuro envolvía el ambiente; el silencio sepulcral que los inundaba creaba una atmósfera tétrica y