... Bueno bicampeonato no sé qué. Está casado, con dos hijas y una Amane a punto de entrar al hiatus. Mientras su manager esté con él no va a decir nada.
Y si hace publicidad mejo-
un golpecito suave en la cabeza, inflando las mejillas. ¡Ni siquiera era horario! Sheeesh.
—No voy a hablarte así, hun. No estoy enojado contigo.
Ese no es el punto, Soshiro-
la expresión. Llevó una mano a su mejilla, mostrando un puchero antes de prepararse para decirle algo.
Y entonces, Lisandro maulló.
—¿Eh? —anonadado, el productor tardó unos segundos en comprender qué estaba pasando por la cabeza del host—... ¡ah, Licchan! Pervertida.
Le dió
—No me molestas, mi amor. Si no te invito es porque no quiero que te aburras más de la cuenta —explicó. No debía ser muy entretenido mirarlo trabajar fuera de poder escuchar algo de lo que hacía, ¿verdad?
Se quejó con un "gweee" al sentir el pellizco en su mejilla, exagerando